Los de
Iriver han seguido un curioso proceso hasta la creación, del que puede considerarse, quizá el reproductor de mp3 más
ñoño del mundo.
Al principio fue concebido como un reclamo de merchandising, en el parque
Disneyland, que la multinacional de los dibujos animados tiene en la ciudad de
Honk Kong, pero poco a poco se ha ido convirtiendo en un curioso capricho, un juguete caro para niños pequeños, que resulta muy mediocre como reproductor de
mp3.
Sus principal baza es que tiene la forma de la cabeza de
Mickey Mouse, a parte de eso, con
1 gb de capacidad, destaca por sus dimensiones reducidas
43,94 x 29,62 x 29,98 mm y su peso de
18 gramos. Los formatos que reconoce este reproductor son
mp3, wma y asf (hasta una calidad de 320 kbps), como la mayoría de los reproductores no reconoce el formato ogg, una pena.
Como broche, los de
Iriver, pensaron que su
gadget podía ser más elitista y entonces decidieron hacer lo que hacen todos los fabricantes cuando quieren crear algo exclusivo, llamar a
swarovskis y adornar su
gadget con cristales incrustados.