Hay iconos tecnológico que ya pertenecen a la cultura popular y que gente de todo tipo y condición, aunque no tenga conocimientos tecnológicos, conoce y reconoce, un ejemplo podrían ser los
códigos de barras, los
cds o el triple
www e incluso el
.com.
Otro de los archiconocidos iconos de la generación tecnológica es la, ya caída en desuso,
carta de ajuste. Este símbolo, para la mayoría incomprensible, que mezclaba barras de colores de distintos tamaños, acompañó a muchas madrugadas de insomnio frente al televisor o de programas interrumpidos por problemas técnicos, y ahora podrá formar parte de la decoración de vuestra casa, en la forma de un elegante y moderno reloj de pared, por un precio de
42 euros.