¿Os acordáis de cuando empezaron a venderse calculadoras con paneles solares?. Era otra época claro, y aquello sonaba a ciencia ficción, la posibilidad de despegarse de las odiosas pilas y poder robarle algo de energía gratis al sol era tan pornográfica, que encendía los pensamientos más oscuros de dominación mundial en todas nuestras mentes. Por supuesto se trataba solo de una calculadora, el
gadget que, junto con los relojes, es más propenso a recibir y testear nuevas tecnologías en fuentes de energía.
Ahora que andamos ya por el
2008,
quien más y quien menos, las placas solares ya no son algo exclusivo de aquellos sencillos
gadgets y ya empezamos a tener muchísimas aplicaciones en las que participan, e incluso se muestran como una fuente de energía masiva de cara al futuro.
Es turno de mirar un poco más allá y probar nuevas tecnologías, y es hora de probar con algo tan común como el
agua y las células de combustible. Otra vez será, el mundo de las calculadoras, el que empiece a probar con esta energía, más concretamente la empresa
ABBA con su
CL 168, una calculadora bastante funcional y de diseño sencillo que, según se nos promete,
funciona con agua.
Ansioso estoy de darle una patada a las eléctricas y vivir a base de agua, ¿esta vez conseguiremos dominar el mundo?