Las imagenes que ilustran este
gadget son muy confusas, y es que parecen las míticas capturas microscópicas de cabellos humanos o bacterias. Se trata de la que, probablemente sea por derecho,
la lámpara más fina del mundo, tan fina que casi no sale en las fotos. Su nombre
Slenda lamp, y parece más un ejercicio de diseño que una propuesta seria.