PWN 2 OWN era un concurso en el que
se premiaba al primero que lograse hackear uno de estos tres portátiles: el Sony Vaio, el Fujitsu U810, y el MacBook. Es decir, entrar en él y leer un archivo. Durante el primer día se les permitió intentarlo
a través de una red. Pero
ninguno consiguió romper sus defensas.
El segundo día, las normas fueron menos duras,
se permitió que los portátiles visitaran alguna página web y abrieran algún mail raro. Y fue con esas reglas con las que
Charlie Miller consiguió que el MacBook Air estuviera bajo su control en dos minutos. Su premio asciende a
10.000 dólares, y los tres portátiles. Además tuvo que firmar un acuerdo de confidencialidad para no revelarle a nadie su método. Los organizadores del concurso se lo comunicarán a Apple para que arregle el fallo que por cierto, fue a través del Safari.