Antes de que salieran al mercado los primeros procesadores con más de un núcleo,
Intel desarrolló e incorporó una tecnología llamada
Hyperthreading que conseguía aumentar la capacidad de un núcleo para procesar instrucciones, acercándolo a lo que se consigue con un sistema de dos núcleos.
La tecnología
hyperthreading se basa en aprovechar los tiempos en los que un procesador está parado, después de ejecutar una instrucción y mientras no se ejecute la siguiente. Los primeros procesadores en incorporarla fueron los
Pentium 4, y aunque el aumento de prestaciones se situaba en torno al
25% en muchos casos, las evidentes ventajas de los sistema multinucleo los apartaron del mercado.
Intel ha decidido desenterrar esta tecnología e incorporarla a los sistemas multinucleo para en conjunto conseguir procesadores mucho más eficientes, sin tener que aumentar físicamente el número de núcleos. Gracias a esto, los nuevos
Nehalem de 2 o 4 núcleos, conseguirán duplicar el número de hilos que son capaces de ejecutar al mismo tiempo, aumentando notablemente su rendimiento.
También se ha anunciado que la plataforma
Nehalem incorporará un renovado
front side bus. Cada procesador contará con una conexión física denominada
Quick path, que le permitirá comunicarse directamente con cada componente. Además, un controlador de memoria interno va a rebajar considerablemente la necesidad de tamaño de memoria caché de segundo nivel. Los
Nehalem dispondrán únicamente de
256 kB de L2 para cada núcleo, e incorporará una abultada
L3 de 8MB para la comunicación entre los núcleos.
Parece que poco tendremos que esperar para poder disfrutar de esta tecnología en nuestros sobremesa ya que se cree que a
finales de 2008 empezarán a distribuirse estos nuevos procesadores, aunque probablemente los primeros modelos estarán destinados a la línea Xeon de procesadores para servidores.