En cuanto a decoración, este es un elemento ideal en cualquier hogar. Si están apagadas, pasan "desapercibidas", y son un adorno mas como cualquier otro, pero si se encuentran funcionando llamarían la atención a cualquiera, ya que tienen un diseño fuera de lo común.
Es una lámpara de acabado metalizado, ya que al estar apagada queda de color plateado. Pero lo más llamativo es que cuando está encendida
cambia de color automáticamente (va variando los colores). Por ello es que existen tres modelos: rojo-verde (que pasa por el naranja), Rojo-azul (con transiciones violetas y rosas) y Azul-verde (que transita por el verde agua).
Lo mejor de todo:
no necesita cables, ya que es recargable, y llega a tener una autonomía de entre 6 y 8 horas. Está disponible por 70 euros aproximadamente.