Un estudiante llamado Jacek Ryn, ha ideado una
nueva manera de ahorrar espacio y a la vez proteger el conector USB.
El invento se basa en una
carcasa de silicona preparada especialmente para plegarse durante el tiempo que esté el dispositivo conectado, y cuando lo quitemos, que retorne a su forma original. De esta forma olvidamos las tapas que siempre se pierden o el resto de sistemas para proteger nuestros USB, que no son muy prácticos.
De momento
no hay planes de comercialización, pero con el buen recibimiento que ha tenido, seguro que a Jacek le hacen alguna que otra propuesta dentro de poco.