A simple vista
parece el típico cargador de algún aparato eléctrico, pero debajo de esa carcasa se encuentra una cámara que
nos permitirá grabar vídeo sin que nadie se dé cuenta, todo gracias al Charger DVR.
Técnicamente la cámara es bastante mejorable. Es capaz de grabar video a una
resolución de 176x144, digna de los móviles de hace unos cuantos años. Además, lo hace a una irrisoria velocidad de 15fps y
guarda el vídeo en el formato 3GP (por lo que se confirma que usa tecnología típica de móviles).
En cuanto al almacenamiento, se realiza en una
tarjeta microSD de 2 GB, lo cual si es un acierto. Esta tarjeta
es capaz de almacenar 66 horas de vídeo sin interrupciones, lo cual no está mal, aunque hay que tener en cuenta la resolución…
Si os apetece grabar lo que ocurre en casa y no os importa hacerlo a baja calidad, seguramente sea una de las mejores opciones que hay para hacerlo, por su discreción entre otras cosas.