Hace poco
hablamos de la nueva Sanyo Xacti sumergible, enfocada hacia la grabación de vídeo. Ahora
le toca el turno a Ricoh con una cámara de fotos indicada para pasar todo tipo de penurias y capaz de sacar fotos bajo el agua.
La Ricoh G600
es resistente al agua (máximo 1 metro), a la arena y al polvo, con lo cual nos será difícil acabar con ella fácilmente. Las características son bastante buenas, ya que dispone de un
sensor CCD de 10 megapíxeles con zoom digital de 5 aumentos (por razones obvias no se incluye el óptico). Además, lo complementa con un potente flash y una
pantalla TFT de 2.7 pulgadas.
En principio gasta baterías, pero si se nos acaban y tenemos que sacar una foto,
podemos usar pilas AAA con la cámara, ya que las baterías son de ese formato. Quizás el precio nos tire un poco para atrás, ya que se va a los
435 euros, pero para cierto tipo de gente esta cámara puede ser una buena opción.