Uno de los rubros donde más rápido ha crecido el mercado de la alta definición es en el mundo de las videocámaras.
La mayoría de los fabricantes incorporan esta tecnología en sus productos desde hace ya un tiempo.
Canon ha sido una de las últimas en hacerlo, y el modelo aquí presentado es la
HF10. Tiene las típicas características de estos dispostivos:
grabación de vídeo a 1080i (1.920 x 1.080), una gran pantalla LCD,
lente de la mejor calidad (Canon valga la redundancia), y en cuanto a almacenamiento
tiene hasta 16 GB (serían casi dos horas grabando en la mejor calidad).
Lo característica poco común que tiene es que
los tres componentes principales de la cámara los fabrica la misma marca, o sea Canon. Estos son el objetivo, sensor y el procesador. Generalmente la fabricación de componentes
lo hacen otras empresas ajenas a la compañía del producto , pero en este caso no es así.
Esto conlleva que la videocámara tenga un mejor funcionamiento. Los puntos en contras que se le podrían dar es que, según usuarios que la han probado,
el software de edición digital que trae por defecto es muy básico, y que los manuales se quedan algo cortos (aunque en realidad es fácil de usar).