Seguro que el título ha levantado el ánimo de todos aquellos que son
frecuentes en las redes WiFi ajenas, que es una práctica que cada vez está más de moda. La pequeña parabólica que veis en la foto promete daros esa alegría, gracias a un
aumento del 600% en la señal (y a los que queráis mejorar la señal en vuestro domicilio también).
Es capaz de operar con 802.11b, g y n, convirtiéndose de esta manera en una antena completísima. Es una antena que
no es omnidireccional, pero si distribuye su señal y concentra su potencia en un ángulo corto, de unos 30 grados en forma elíptica, lo que hace que gane en alcance.
Soporta encriptación WEP, WPA y WPA2 y podremos comprarla por un
precio aproximado de 60 euros. Parece una gran opción para todos aquellos fans de los
HotSpots caseros.