Nokia apuesta fuerte por los teclados deslizantes, y ha presentado un móvil que irá destinado a la gama media del mercado, ya que tiene características que son buenas (como la cámara) y otras que desilusionan un poco (no hay conectividad 3G).
Este móvil de sobrio diseño cuenta con una
pantalla TFT de 2.2 pulgadas y una resolución de 320x240 píxeles, pero donde más destaca es con su
cámara de 3.2 megapíxeles con doble flash LED. La conectividad
no es 3G, pero hace uso del GPRS para conectarse a aplicaciones como Nokia Map, Windows Live y WidSets.
También incluye un
potente reproductor multimedia, que reproduce video y audio en diversos formatos, aunque si nos cansamos de nuestras canciones, podemos conectar la
radio FM que incorpora y oír novedades, aunque mermará la batería que se queda en unas escasas 3 horas de uso intensivo.
El precio final de este móvil de Nokia perteneciente a las Series 40, se sitúa en
250 euros, quizás algo caro para no disponer de opciones buenas de conectividad pero con el aval que siempre da Nokia.