Inevitablemente nos acordamos de las regletas que todos tenemos tiradas por el suelo (o casi todos) debajo de la mesa del ordenador, y es que el diseño es muy similar y la funcionalidad también.
Sobre todo lo que
me ha gustado ha sido el diseño, que no es nada sobrecargado ni rarito (hemos visto hubs de todos los colores), y
su forma es simple y rectangular, con lo cual se adapta perfectamente en esquinas y similares. Es el tipo de gadget que hace su función y punto, perfecto.
Técnicamente cumple, ya que
todos los puertos son USB 2.0, con lo que no habrá problemas de transferencia. Por cierto,
las medidas son de 23 x 144 x 23 milímetros y el peso se queda en 66 gramos, con lo que se puede transportar fácilmente.