No son sillas de ordenador comunes, sino que
se adapta literalmente a cualquier necesidad de nuestra espalda. La silla cuenta con
sensores que permiten monitorear los músculos de la persona, y adapta el respaldo
basándose en ese y otros datos (tensiones musculares y contracturas).
Además cuenta con la posibilidad de transfomarse en un
sofá plegable, y en el descanso del brazo izquierdo tiene una
pantalla táctil de 3 pulgadas para controlar la forma de la silla. Bastante futurista, ¿verdad?.