Hay multitud de
docks para los iPods, pero quizás
este sea uno de los más bonitos y espectaculares de los que hemos visto, sobre todo gracias a su mando a distancia con pantalla en color incorporada, algo que no es nada común ver y que le da un toque muy bueno.
Es compatible con todos los iPods (excepto el Shuffle y los anteriores a la tercera generación del iPod Classic), aunque casi toda la gente que tenía un iPod de los antiguos, dispone hoy de uno de los nuevos. Por cierto, aunque parece que sólo tenga un altavoz grande,
dispone de dos altavoces complementados por un subwoofer, por lo que para una habitación será suficiente.
El precio es de 130 euros, bastante bueno para disponer de un mando a distancia a color y de un diseño más que acertado. Sale a la venta a finales de este mismo mes, asique estaremos atentos.