Ya se apuntaba desde hace meses la posibilidad de que estos útiles accesorios para la conducción se convirtieran en motivo de sanción. Pero no ha sido hasta hoy cuando el
Director de la Dirección General de Trafico, Pere Navarro Olivilla, se ha pronunciado al respecto. Dicho organismo
ha realizado la recomendación a los fabricantes para que diseñen los navegadores de tal forma que no se puedan manipular o programar salvo que el vehiculo este completamente detenid. Basado en diferentes estudios realizados por entidades lo suficientemente acreditadas como Fundación MAPFRE, la programación de los GPS en marcha es el causante en un mínimo porcentaje de accidentes de tráfico.
Y no solo eso.
Incluso las órdenes vocales de los navegadores pueden producir en ocasiones un total desconcierto, en el caso de que las órdenes no sean muy concretas, o incluso de que están indiquen un mayor número de maniobras a realizar y el conductor no las asimile. En ambas situaciones lo que se provoca es que el conductor acabe por mirar la pantalla un mínimo de tres segundos. Esta distracción puede suponer 100 metros de conducción a ciegas si se circula a una velocidad de 100 km/h. Esta es el mayor motivo por el cual la DGT esta pensando en
equiparar la sanción a la del uso del teléfono móvil: 96,00 € y tres puntos de carné. Más nos vale hacer la programación antes de ponernos en marcha no vaya a ser…