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HACK DE 3.5 MILÍMETROS

Se nos puede ir el conector de auriculares, ¿eso es malo?

Repasamos los pros y los contras de este conector, sus alternativas y precedentes de abandonar conectores y puertos.

Yago Rosa Fernández

19 de Septiembre de 2016

Hace ya unos días que el anuncio del iPhone 7 sacó a relucir uno de los que serían sus puntos principales para la nueva generación de móviles, y entre ellos a muchos nos llamó la atención una de cualidades, que sería más bien una falta de algo. Se trata de quitar totalmente el conector de jack de 3.5 milímetros, más conocido entre la gente como el conector de auriculares, y esto no dejó a nadie indiferente, y ha generado tanto bandos a favor como en contra ya sea un seguidor de Apple o alguien que no termina de entender sus productos.

Y a decir verdad es cierto que estos dos lados tienen sus puntos, y hay que mirarlos en su contexto. Pero todo sea dicho, el iPhone 7 no es el primer móvil que se vende sin puerto para auriculares, pues tenemos a disposición de todos el Moto Z, el primer móvil de masas que prescinde de él, y posiblemente haya alguna que otra marca china que desconozcamos que se haya adelantado a ello a través de los rumores que han surgido durante los últimos meses.

Sin embargo, no debemos olvidarnos que es un uno más de las decenas de puertos, conectores y componentes que a día de hoy no los tomamos como algo serio. Muy seguramente recordemos los puertos paralelos y los conectores VGA, que hoy en día los consideramos no como algo que no ayuda, sino que en muchos casos ya es una molestia el que existan.

Los puertos de auriculares, en el ojo de mira de Apple



Para empezar, vamos a ver los puntos por los que la compañía de la manzana decidió acabar con este puerto. A día de hoy, hay dos formas mayoritarias para conectar los auriculares, cada una va unida a si es por cables o inalámbrico. El modelo para conectar sin cables, y el mismo por el que funcionan los Airpod: Bluetooth, el método por el que funcionan la práctica totalidad de los componentes inalámbricos pensados para conectarse directamente a un móvil. Entre sus desventajas es que dependemos mucho de la batería del dispositivo en cuestión, tanto del móvil como de los auriculares. A cambio, nos permiten ofrecer una calidad de sonido más elevada que de con los cables, aunque esos si nos preocupamos de tener un buen programa de audio y unos auriculares que sean algo más caros.

Se nos puede ir el conector de auriculares, ¿eso es malo?


El segundo es el jack de 3.5 milímetros, el motivo de discusión ahora mismo, con ahora más problemas que ventajas. El mayor problema es que no disponemos de una calidad contable, no a menos que dispongamos de un reproductor con componentes de lujo, como ha intentado hacer el dispositivo PonoPLayer, que ha pasado con más pena que gloria en lo que se refiere a venta a pesar de las muy buenas críticas recibidas por los usuarios más audiófilos. Ese problema es inherente al conector, con lo que poco se podía hacer y afecta a todos los reproductores.

El segundo problema viene debido a la existencia de los móviles inteligentes y a un público peculiar que no le gusta un móvil más grueso y que pide también un aumento en la capacidad de la batería. Este es un dilema que ya llevaban muchas empresas teniendo que soportar, y a la vez teniendo que soportar componentes físicos que les han estado limitando. Cambiando una salida analógica a una digital han conseguido varias cosas. Lo primero es liberar no poco espacio, pues hay más espacio necesario que el del simple jack, todos los conectores asociados son necesarios para que todo funcione. En el caso del nuevo iPhone 7, que ya ha pasado por iFixit, han podido verificar que el espacio para el conector se ha dedicado para otras cosas, como puede ser el denominado aumento en el tamaño de la batería sin comprometer tanto el grosor del móvil. El segundo aspecto que han mejorado es que la salida de audio pasará a ser digital, proporcionando una potencial mayor calidad de audio si los fabricantes deciden apostar por esta salida, aunque cuentan con el problema de ser un conector que solamente está en los dispositivos de Apple, lo cual les reduce notablemente el que lleguen a usarse en móvil Android, que en Europa son de lo más usado.

Se nos puede ir el conector de auriculares, ¿eso es malo?


Esto nos deja en la situación delicada: Adoptar o no adoptar el fin del jack de 3.5 milímetros. La verdad es que hay más motivos para dejarlo desaparecer que mantenerlo, siendo los inconvenientes para ello el que hay que adaptarse, pero sin millares de productos los que ya lo tienen, aunque por suerte en caso de que esto ocurra habrá un filón enorme para fabricantes de accesorios que vendan adaptadores que no sean demasiado caros porque los tendría casi todo el mundo que ya tuviese unos auriculares.

Ya hemos abandonado formatos, y seguiremos haciéndolo



Como ya mostré, no sería la primera vez que abandonamos un formato, pero esta quizás sea una de las más sonadas. Muy seguramente nos acordemos que hace relativamente poco había en los ordenadores un conector específico para impresoras, excepcionalmente largo y tosco, conexión que se ha sustituido por la conexión USB, más pequeña y con menos posibilidades de fallar, además de cómoda. También hemos dejado la conexión VGA, que ya no se encuentran en televisores ni ordenadores, incluso en algunas tarjetas gráficas se ha dejado el HDMI por DVI-D al ofrecer mejor calidad en resolución y framerate.

Mismamente, en los ordenadores cada vez se ve menos lectores de discos ópticos, tanto DVD como Blu-ray. Muchas configuraciones de ordenadores, tanto de sobremesa como portátiles, quieren quitárselos de encima al suponer un gasto de espacio y peso extra para algo que hoy en día no se usa demasiado, aunque no es tanto por dinero al ser algo barato, sino porque está en desuso.

El caso es notable simple y llanamente porque lo hace Apple, y se dice mucho que cuando Apple adopta algo muy seguidamente otros fabricantes quieren aprovecharse. No estoy totalmente seguro de que vaya a ser así, pues es algo por el que les están lanzando muchas críticas, pero si ocurre así los fabricantes de cascos no dudarán en adaptarse a formatos como USb Type-C o Lightning aprovechando que esto parece ser una tendencia que también pasará al mundo de los portátiles y acabará llegando al de sobremesas.
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