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HOVERBOARD NILOX

Nilox DOC hoverboard 6.5 es el hoverboard que estábamos esperando

Probamos un hoverboard para probar cómo es esta nueva manera de desplazarse y salimos encantados con el resultado.

Yago Rosa Fernández

25 de Septiembre de 2016

Las pasadas navidades uno de los regalos tecnológicos fueron los hoverboards, unos patinetes eléctricos que venían a sustituir lo que sería el sector de los segways. Mirando hacia atrás, mucha personas conocían los segways, si bien no por su nombre, sí que al verlo lo podían reconocer, pero a la hora de la verdad a la empresa no le fue del todo bien en las ventas, mayormente porque era un vehículo muy indiscreto por su manillas y por el tamaño.

Esa imagen tan invasiva es lo que les hizo que no fuesen apenas aceptado, ni siquiera como un regalo curioso, y es ese detalle el que se usó para que en lso últimos años se pusiesen muy de moda los hoverboards, a pesar de algunas complicaciones que daban algunas marcas de baja calidad que no seguían las normas mínimas de seguridad.

Sin embargo, las que han vuelto han mercado son otras que esta vez sí que cumplen con todos los estándares de seguridad necesarios, al menos como para que los incendios y explosiones se reduzcan al mínimo posible. Así hemos dejado de lado aquellos patines baratos y esta vez nos quedamos con los mejores, y hemos podido tener bajo nuestros pies el hoverboard que nos ofrece la empresa Nilox, que aunque posea un precio que a muchos les pueda echar atrás, nos ofrece una de las mejores experiencias de hoverboard que hemos podido probar, con un sistema de seguridad más que notable y que aguanta una considerable cantidad de peso. A pesar de los accidentes que hubo en nuestras pruebas, todos han sido a causa de un despiste, y si podemos adaptarnos a desplazarnos con este medio, estamos ante una de las compras de transporte más útiles en un entorno semiurbano.

Nilox ofrece un hoverboard para los más exigentes



Lo primero que nos llama la atención son las medidas del patinete. A pesar de que se le suele ver como algo pequeño de lejos, una vez lo tienes delate tuyo, es más grande de lo esperado. Aunque en frío tiene todo el sentido del mundo, pues tiene que acoplar en su interior las baterías y el sistema de autobalanceo necesario para minimizar el riesgo de accidente. Tiene el tamaño justo para que podamos ponernos de pie sin tener que juntar mucho los pies, pero el suficiente como para no molestar demasiado al resto de transeúntes, al menos no es las calles con más densidad de personas de una gran ciudad (Madrid en nuestro caso)

El peso es también a considerar, pues muchos imaginarían que el ser un vehículo móvil sería ligero, pero no podría ser nada más alejado de la realidad. Tiene un pesa más que considerable, lo cual nos destapará su único inconveniente, y es que se enfrenta a uno de los mayores enemigos de los vehículos con ruedas: las escaleras. Si por algún motivo nos encontramos con este accidente arquitectónico, tendremos que conseguir para, bajarnos, levantarnos, cruzar las escaleras con unos cuantos kilos extra y volver a subirnos y retomar nuestro viaje, eso si queremos pasar por que nos vea la gente de nuestro alrededor más raro de lo que ya parecemos.

Nilox DOC hoverboard 6.5 es el hoverboard que estábamos esperando


Aún así, es lo único intrínsecamente negativo que le he podido sacar, pues el resto son puntos tan bien llevados que con un poco de práctica ni nos daremos cuenta. Nada más asegurarnos que tiene batería suficiente, nos subiremos a él, y al principio la sensación que da es la de miedo, pues no sabes cómo va a reaccionar y tienes miedo de caerte, pero para eso está su sistema de balanceo. No es tan bueno como el de los segways originales al prescindir de manillar, pero sabes que no te vas a caer si no es por tu culpa, cosa que hay que saber. Hay que conseguir poner un pie y equilibrarlo muy poco a poco para coger impulso a por el siguiente, y está lo suficientemente bien calibrado para que si está totalmente quieto, si damos el impulso para posicionar el otro pie, no se moverá demasiado.

Montar en un hoverboard es una delicia cara, cómoda y divertida



La teoría para poder manejarlo es en teoría sencilla: inclínate hacia adelante para aceleras, cuanto más inclines, más velocidad tomas. Esto a la hora de la verdad no es tan sencillo, pues requiere un buen tiempo de adaptación, pero poco a poco practicando en cada puedes hacerte a los controles antes de salir afuera y tener un percance grave. Recomiendo una práctica de media hora con mucha seguridad, no es muy pero y nos asegura que nos adaptamos a una nueva forma de moverse sin demasiado peligro para nosotros ni para los demás.

La capacidad de respuesta es increíble, pues podemos pasar de la total aceleración a ir en marcha atrás en cuestión de un par de segundos si llegamos a dominarlo bien, lo cual nos permite responder ante incidencias pronto, además de unos giros desde muy abiertos a cerrados hasta tal puntos que girados sobre nosotros mismos sin desplazarnos horizontalmente, movimiento que requerirá algo de práctica.

Eso sí, cuando hay accidente, que muy seguramente los haya, sabremos que es por nuestra culpa. Haciendo pruebas he sufrido algún desafortunado accidente, pero comprándolo puedo afirmar rotundamente que es por un mal uso mío, no es nada en lo que el hoverboard hubiese fallado, sino un despiste provocado por mí. Aún así, la caída no es demasiado problemática si no hacemos ninguna tontería y recordamos siempre que es un medio de transporte motorizado, con todo lo que ello conlleva.

Nilox DOC hoverboard 6.5 es el hoverboard que estábamos esperando


Tras un buen tiempo probándolo, puedo decir que el Nilox es un medio de transporte que puede servir en una ciudad pequeña si no hay demasiados accidentes arquitectónicos. He podido hacer recados con cierta distancia de forma más rápida, incluso alguna que otra caza de Pokemon se ha visto optimizada, evidentemente planificando una ruta para ir a una Pokeparada con cebo.

Aún así, cuesta algo acostumbrarse y debes estar muy convencido de que lo quieres usar de forma habituak. Puede servir mucho si no requieres una distancia que se salva fácil en autobús, pero incluso esas distancias se hacen a una velocidad algo más rápida que corriendo y sin cansarte demasiado. Los tres inconvenientes principales de este modelo son el peso a la hora de cargar con él, que hay que mantener un control constante como en cualquier vehículo y un precio que no lo hace alcanzable para muchos, y menos sin ser un producto de primera necesidad en nuestra sociedad de consumo.

Aún con esas, los desplazamientos se hacen más cómodos, rápidos y divertidos, y siempre que cumplamos las leyes sobre el desplazamiento en vehículos motorizados, no deberíamos tener más problema que el tiempo que nos cuesta aprenderlo. El hoverboard de Nilox no es barato, pero nos asegura una calidad y prestaciones que si vemos que no nos duele mucho pagar por esto, saldremos muy agradecidos con uno de los métodos de transporte más llamativos del momento.
90

Positivo: Gran calidad de construcción. Diseño ideal, buena autonomía y velocidad

Negativo: El precio será el mayor problema. Debemos aprender una nueva forma de desplazarnos y dónde es legar usarlo.