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HP SPROCKET

Analizamos la HP Sprocket, la impresora fotográfica portátil pensada para la generación móvil

HP Sprocket es una impresora que se adapta muy bien a los nuevos tiempos aunque falla en algunos colores.

Yago Rosa Fernández

04 de Marzo de 2017

Uno de los elementos que más se notó con la modernización tecnológica que supusieron las cámaras de fotos digitales, las redes sociales y los móviles es la desaparición de la fotografía en formato físico, que ha sido relegado a un sector de público que realmente requiere poder tener presente una fotografía en cualquier lugar, mayormente por los costes y complicaciones que tenía el tener una foto impresa en un papel competente.

Desde hace unos años hemos visto varios intentos de devolver la fotografía impresa de mil maneras, con servicios para encargar fotos impresas a puestos para imprimir fotos de Instagram a pecios reducidos, cabinas que a mucha gente le provoca cierta incomodidad sobre su privacidad. Sin embargo el problema de estos últimos es que la calidad acaba notablemente reducida por la compresión de dicho servicio, además que el formato de foto cuadrada no puede ser lo más agradable para todo el mundo.

Con la intención de devolver las fotos impresas a una generación que no las necesita nace el HP Sprocket, un producto que lleva ya un tiempo en el mercado pero que hemos podido probar de la mano de la propia HP para hacer un análisis a fondo sacándole el máximo provecho durante unas horas.

Lo primero que notábamos es el reducido tamaño de las impresiones, que no llegan al tamaño de una tarjeta de crédito o de DNI, haciendo que quizás sea algo pequeño para muchos pero es suficiente como para que tenga cierta validez fotográfica. También se nota el que accesorio es muy ligero y cómodo de llevar y solamente hay que pulsar un botón para encenderlo, emparejarlo por Bluetooth con una fiabilidad dentro de los estándares de calidad que se piden a empresas como HP y enviar una imagen mediante la app de Sprocket. Las líneas generales son esas, no es complicado y la primera foto igual tardas en enviarla, pero una vez haces la primera el resto ya se entiende muy fácil el proceso para las siguientes.

Analizamos la HP Sprocket, la impresora fotográfica portátil pensada para la generación móvil


La propia app nos da todos los elementos para hacer que nuestras fotos pasen por unos filtros de calidad y humor para que nos compense gastar el dinero en el papel (ya llegaremos a ello). Podremos cargar nuestras fotos tanto de Facebook, Instagram, Flick y la galería del móvil, potencialmente dejándonos imprimir todo lo que se nos ocurra sin límite a nuestra imaginación. Una vez seleccionada la foto podremos hacer algunos ajustes de color, contraste y brillo o poner textos, marcos y stickers a nuestro gusto de forma mucho más completa que otras aplicaciones de cara a conseguir una foto que queramos tener presente durante mucho tiempo.

Potencialmente esto permite impresión de fotos hechas con medios profesionales pero el tratamiento hace que incluso las hechas por medio de un móvil con una buena cámara puedan llegar a salir bien, siempre salvando las distancias. En mi caso usé mi móvil principal, un OnePlus 2, para hacer algunas fotos muy informales de la Mobile entre las que se incluyen las fotos de comida (soy esa clase de persona que usa así Instagram) y algunas con cámara profesional y el resultado deja mucho que desear desde la perspectiva de un experto en fotografía que colaboró con nosotros en la cobertura del evento, pero sí que da manga ancha entendiendo que está pensado para suplir las carencias de la fotografía para móviles en un dispositivo pensado para ser llevado.

El gran problema en concreto es que no trata bien los colores, altera incluso os blancos a un color rosado si no se ha editado bien dejando tonalidades rosadas en algunas partes, pero en general la calidad de impresión es algo más que aceptable pero con mucho margen de mejora con respecto a un puesto de revelado profesional dedicado a tratar incluso con las fotografías más difíciles.

Analizamos la HP Sprocket, la impresora fotográfica portátil pensada para la generación móvil


Tampoco me gusta que las impresiones de ilustraciones alteren tanto el color, llegando a ser muy brillante y a literalmente inventarse brillo y saturación de colores, dejando las ilustraciones bastante alteradas para un amante del arte que simplemente quiera una impresión digital de algo que le gusta.

A pesar de todo ello, he acabado lo suficientemente contento como para que me pueda acabar interesando hacerme con una para tener recuerdos físicos de momentos de mi vida. En nuestro caso pudimos cada uno hacer 10 impresiones cada uno, dando un total de 20 imágenes entre las dos personas, con todo tipo de ediciones en las que tristemente el tratamiento del color quedaba a menores niveles de lo esperado. El hecho que salga una foto en un papel de suficiente calidad con una parte adhesiva es algo que realmente me hace buscar situaciones en donde se vería muy útil, pero no termino de ver que pueda llegar a ser tan necesaria como para comprarme uno pero sí que le daría uso en caso de llegar a tenerla.

Es esa clase de producto que todo el mundo va a querer bastante tener, pero una mezcla entre la utilidad tan circunstancial así como un precio de venta que ronda los 150 euros hace que como mucho llegue a ser un regalo para una persona muy especial que le guste hacerse fotos. No es que vea a gente llevándoselo de fiesta nocturna, pero sí de viajes con amigos que sepas que van a ser especiales. Por suerte en caso de necesitar más papel (que lo vamos a necesitar ya que la facilidad hace que gastemos más) podremos comprarlo desde la propia app y se estima un precio de 12 euros por paquete de 20 hojas, con dos cargas de 10 que tiene la impresora de capacidad física y con 30 impresiones con una carga de batería.

Sprocket es un producto que me ha gustado mucho pero que mi poca afición a la fotografía hace que me lo tenga que plantear antes de gastar todo el dinero, pero que a nivel de regalo puede ser de lo mejor para cualquiera. HP lo quiere vender a milennias y aunque en teoría yo lo soy, no creo que sea bueno ceñirse solamente a ese target, si no que se puede vender a más sin muchos problemas. Si solucionaran los problemas de impresión de color sería una compra obligatoria a todo fotógrafo que quiera vender sus fotos en plenos eventos.
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Positivo: Portabilidad y usabilidad. El precio del papel es lo suficientemente comedido y con suficiente calidad.

Negativo: La gestión de color necesita mejorar mucho