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MWC 2016

MWC 2016: Innovación justa en móvil, mucho VR e IoT y algo de 5G

Analizamos las partes más llamativas y claras de este Mobile World Congress, donde no se ha visto tanta innovación en el móvil en sí, sino en lo que les acompaña.

Yago Rosa Fernández

29 de Febrero de 2016

Lunes tras el Mobile World Congress. Tras un merecido descanso después una cobertura hecha con un equipo de solamente un redactor y un fotógrafo invitado, toca hacer balance de lo que nos ha dado de síuna de las tres ferias de tecnología más importante del mundo y a la que los medios españoles le damos tanta importancia al ser celebrada tan cerca nuestro.

MWC 2016: Innovación justa en móvil, mucho VR e IoT y algo de 5G


Decenas de miles de profesionales e interesados en la tecnología han venido de todo el mundo en una feria que se asienta cada año como un referente en el sector. Es donde las empresas más importantes de la conectividad lo apuestan todo por encandilar , ya sea con su stand o en uno de los numerosos eventos que hay fuera del recinto pero que sirven para presentar más cómodamente sus novedades.

Menos móviles innovadores



En nuestras visitas a la feria hemos visto cómo había una tendencia clara: los móviles innovan lo justo. Salvando la modularidad del LG G5, considerada una de las novedades más impactantes de la feria, el resto se han remitido a lo mismo: mejorar lo que ya había. El Samsung Galaxy S7, aunque impresionante, fuera de ser más potente y tener mejor cámara, no hay nada que nos hiciese desearlo al momento, aunque cierto es que tanta calidad de cámara sorprendió a muchos.

¿Es esto malo? No necesariamente, pero tampoco es bueno. No hay nada que se pueda definir como 100% nuevo y que realmente rompa moldes con todo lo establecido antes, pero seguramente los consumidores estaban ya hastiados de tanta particularidad nueva y solamente esperaban más procesador, más memoria, volver al MicroSD y una cámara mejorada. Realmente al común de los mortales le importa eso mucho más que el tener sensor de huellas, módulos o una pantalla con bordes redondeados.

La realidad virtual se acerca al público general tímidamente



Con la salida dentro de un par de meses de la versión final de Oculus Rift, muchos fabricantes no han dudado en sacar su apuesta por la realidad virtual. Casi todos han mostrado sus opciones para verla, como LG, que ofrece las LG 360 VR como el modelo más ligero, pero llega a pecar de que le falta algo de inmersión debido a un arco de visión limitado, dando la impresión de no sentirse tan inmerso y de ser un producto hecho con prisas, pero meritorio al fin y al cabo, permitiendo llevar la realidad virtual a cualquier lado.

También probamos el lado contrario, la extrema calidad con HTC Vive, o Steam VR. Nos ofrecía justo lo contrario: calidad a cualquier precio, tanto económico como de comodidad, dándonos inmersión total si no nos importa ir con cables pesados a nuestra espalda, aunque cierto es que móvil no tiene mucho, siendo algo más pensado en llamar la atención apostando por el mercado de los videojuegos.

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Sin embargo, la gran sorpresa en este sector es sin duda Samsung, que aunque sigue ofreciendo las Gear VR como un elemento que depende del móvil, no se queda solamente con consumir realidad virtual, sino que quiere que la creemos. Quizás el anuncio más destacado sea la de la cámara Samsung Gear 360, que nos ofrecería la forma más sencilla de hacer vídeos en 360 grados, haciendo una competencia muy directa a las cámaras de acción y no sería raro que las veamos en futuros eventos acopladas al casco de una persona para dar un tour completo de ferias de todo tipo. Su mayor problema es que hace como Apple y obliga a pasar por su ecosistema de gadgets Samsung para usarlo.

Es ahí donde la LG Cam 360 puede tener su motivo de ser, que nos permitiría usar potencialmente cualquier móvil para aprovecharlo. Cuenta con un poco más de amplitud en el angular y no se necesita un modelo específico para usarla, pero guarda unas funciones extra para el LG G5 para usarlo como mando a distancia y ver desde el móvil lo que se graba. Sin duda, la batalla de la VR ha tomado otro bando, que es el de la creación de contenido.

Volvemos a hablar de convergencia, usarla ya es otra cosa



Otra de las temática del mobile es la de la convergencia, idea que ya sacó Ubuntu hace ya sus años pero que siguen insistiendo en que es su principal foco. Ahora difuminan más lo que es una tablet y un portátil y se quedan ambos en un ordenador portátil que a veces viene con pantalla táctil y teclado extraíble.

Por un lado tenemos la Huawei Mate Book, una de las sorpresas de la feria, donde nos ofrecían un tablet PC como ya lo eran antes del iPad: ordenadores completos, Windows incluido. El gadget en cuestión se resume en una tablet potente con el sistema Windows, ideada para juntar lo mejor del mundo tablet con la productividad de un Windows.

El resultado es justo al idea que muchos tenían del iPad en su principio, llevar la productividad de la forma más cómoda posible a cualquier lado, lápiz táctil aparte, que aunque pensado y comercializado para el mundo de los empresarios, puede servir para perfiles de ilustradores digitales que pueden ver en este aparato una alternativa real a las CintiQ de Wacom, pero el monopolio de esa empresa en el sector de la ilustración está tan incrustado en dicho sector que desubicar a Wacom es tarea imposible.

Luego tenemos el lado contrario: Android en un ordenador. Eso es Remix OS y aunque nos llama la atención, a la hora de usarlo es igual a Windows, solo que con aplicaciones distintas. Esto nos ha hecho reflexionar sobre la importancia del sistema operativo y nos hace ver que nos da más valor el software que soporta y el hardware que lleva más allá de SO. El uso es extremadamente parecido a Windows y no es malo, es bueno, pero nos quita la sorpresa y expectación.

Sin embargo, Ubuntu sigue en su idea de la convergencia mixta, pudiendo llevar nuestro móvil o tablet y que al conectarlo a un monitor éste pase a un modo escritorio. El sistema de Scopes es mejorable, cuesta adaptarse y verle sentido, pero sin duda es lo más puede llamar si se estandarizase que en los puestos de trabajo hubiese ese tipo de bases, y aunque despertase una buena idea al principio, depende de una situación de futuro difícil de alcanzar.

Internet de las cosas y 5G, un paso necesario



Acabamos nuestro repaso a la feria con lo último que atañe al consumidor, y será muy por encima. El Internet de las cosas es la última gran apuesta que pudimos ver, con decenas de dispositivos conectados entre ellos, permitiéndonos conectarnos desde cualquier sitio a ellos. Es cierto que de novedad no tiene demasiado, seamos realistas, pero estamos viendo cómo grandes empresas quieren apostar por implantar como sea su sistema de conectividad.

Por último, la tecnología 5G que se muestra en la feria. Nos ofrece capacidades para ver 4K con menos latencia y a más distancia, permitiendo cubrir zonas alejadas de forma más sencilla. Esto nos debería ayudar a conseguir más cobertura móvil en zonas complicadas, pero nos da la oportunidad de que los problemas de cobertura sean menos comunes de aquí a unos años cuando se empiece a adoptar esta tecnología.
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