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CONTROLLER

Análisis Steam Controller, el mando de Steam

Así es la propuesta de Valve para llevar nuestros juegos de ordenador al televisor del salón. Un mando para controlarlos a todos.

Xose Llosa

28 de Enero de 2016

Steam Controller, todas las promesas de Steam para la conquista del salón, giran, por necesidad, en torno a un sistema de control viable para todo tipo de juegos disponibles en la plataforma. Este es el ánimo de Steam Controller, por su funcionalidad pasa el potencial éxito de la plataforma de Valve fuera de la pantalla del ordenador. Steam Machines, Steam Link, Steam OS... todo el plan de Steam Universe está condicionado a la funcionalidad de Steam Controller. Un mando para controlarlos a todos.

Así es el Steam Controller

Así es el Steam Controller


Abrimos la caja, ordenada y compacta, en cierto modo elegante. Todo destila un tono de funcionalidad en los acabados. Materiales y presentación que no ha sido dejada al azar, pero que llega a nuestras manos sin alardes, apurando el coste para un mando que ronda los 50 euros. Una vez abierta nos encontramos en su interior un receptor Bluetooth - USB, peana, cable USB para la pena, un par de pilas -sí, va a pilas-, y evidentemente el mando, con sus dos enormes trackpads presidiendo un diseño que se sale de lo convencional. Este mando, por necesidad, se debe salir de lo usual, ya que tenemos el mando de Xbox One y Xbox 360, compatible con Steam, pero no compatible con todo el catálogo de Steam. Valve necesita ir un paso más allá.

Plug & Play


De nuevo, igual que con Steam Link, la lógica plug & play se apodera de la conexión del dispositivo. Tan pronto como conectamos el mando a nuestro ordenador a través del receptor Bluetooth, el cliente Steam se percata. Comienza a actualizar el software del propio Controller, y nos recomienda que pasemos al programa Beta del cliente para optimizar el uso del mando. Además, nos recuerda que está pensado para la experiencia Big Picture, que es la interfaz propia para acceder a todos los menús del mando. Es, sin lugar a dudas, un dispositivo que invita para que nos postremos en un sofá a jugar al ¿ordenador?

Con todo actualizado y listo para arrancar, comienza nuestra experiencia con el Steam Controller. A lo largo de los diferentes prototipos el diseño ha ido evolucionando, desde una idea completamente rompedora hasta algo que parece más convencional. Lo que tenemos aquí es una combinación del controlador clásico de Xbox 360 -con la misma disposición para los botones de acción-, al que se le han añadido dos enormes trackpads hápticos, un giroscopio y un par de levas en las empuñaduras. Así, lo que tenemos con este diseño final es una propuesta versátil que se acomoda a los géneros que de manera tradicional manejamos con mando, como los juegos acción en tercera persona, pero que lleva la experiencia de los FPS un paso más allá gracias al extra de precisión de los trackpads junto al giroscopio, y que hace viable el acceso a RTS o juegos de rol en perspectiva cenital. Sin embargo, el grado de satisfacción en cada género varía de manera cualitativa.

Botón guía

Botón guía


En el caso de los juegos de acción en tercera persona la experiencia es equivalente a la del mando convencional. El trackpad derecho, en este caso, funciona como un cursor para manejar la cámara, y con total naturalidad nos podremos desenvolver en este tipo de juegos. El trackpad izquierdo, en mi caso, lo utilizo como sistema para moverse a través los típicos inventarios radiales, por lo que la configuración y adaptación en este género es prácticamente directa.

Las posibilidades de configuración


Sin embargo, cuando nos salimos de este género, que es el más evidente para el uso que tenemos asumido de un mando para jugar a videojuegos, es cuando la magia de Steam Controller comienza a aparecer. Steam Controller es un dispositivo que me ha enamorado, la verdad. Llevo un par de décadas jugando a videojuegos de manera habitual, casi diría que constante, y en esencia la evolución de los mandos ha sido mínima. Tras la inclusión de los joysticks analógicos sólo hemos acudido a refinamientos de la fórmula, pero siempre bajo el mismo paradigma. Las intentonas de revolucionar la manera de jugar, de la mano de Wii, Move o Kinect han sido demasiado rupturistas con el sentir del videojuego convencional, y en todos los casos sin un impacto real. A día de hoy, pese a Wii, se juega a videojuegos exclusivamente de dos maneras: teclado y ratón o mando de doble joystick. Sin embargo, Steam Controller es la muestra de que es generado por alguien que comprende los videojuegos de corte tradicional, y que intenta aportar algo para aproximar estos dos mundos: la comodidad de jugar en un sofá junto a la precisión de un puntero de ratón.

Sistema de configuración

Sistema de configuración


Está por ver si logra ser sustitutivo, pero sí genera una manera de jugar diferente a la que ofrece un mando convencional. El poder de Steam Controller está en la capacidad de adaptación y configuración. Todo, absolutamente todo es configurable en Controller. A través de un interfaz intuitivo podemos tomar, para cada juego, un mapeo de control creado por el desarrollador o por algún miembro de la comunidad. Una vez elijamos esa plantilla base podemos adaptar todo lo que se nos ocurra. No es simplemente indicar 'el trackpad derecho que sea la cámara', sino que va mucho más allá. Podemos configurar el comportamiento del propio trackpad. Esta es la filosofía para cada pequeña función de Steam Controller, la filosofía de la adaptación. Así, el primer contacto es chocante, pero las posibilidades de configuración inabarcables. Además, Steam es una plataforma diferente, y los ingenieros de Controller no dejan de tomar nota de las configuraciones, peticiones y comportamiento de los usuarios de Controller, por lo que a través de actualización de software ya se han aumentado las funciones y posibilidades de control que ofrece en la plataforma. Como tantas veces, Steam ha abierto diálogo con su comunidad, y la evolución de Steam Controller se avecina como un universo compartido.

De esta manera, en los juegos en primera persona hay muchas formas de configurar intentando adaptarse a los gustos de cada uno. En mi caso, después de hacer muchas pruebas, os describo cómo he encontrado mi configuración óptica, que por lo que he visto es la que se está imponiendo entre los usuarios. Con el Stick me muevo en WASD, con el trackpad izquierdo manejo el inventario. En los botones de acción XABY tengo las funciones convencionales de cualquier shooter, en la levas recargo y me agacho, el trackpad derecho lógicamente es la mira. Cuando saco la mirilla a distancia y llegó a hacer click en el gatillo -los gatillos tienen recorrido y al final un click- se activa el giroscopio. Así, con el trackpad apunto en grueso y con el giroscopio, si lo necesito, terminó de afinar. Esa es mi configuración, una configuración imposible con un mando que no sea este, y terriblemente funcional. En los FPS es donde Steam Controller se crece, pero en realidad 'Halo' mostró hace más de una década que un FPS puede ser jugado con un mando convencional. La verdadera prueba para Steam Controller está en los RTS y las perspectivas cenitales, y es donde todavía flaquea en sus pasos.

Los dos trackpads

Los dos trackpads


Una plataforma viva


Digo todavía, porque hay que comprender el mando como una plataforma viva que veremos hasta donde llega, pero hoy por hoy el sistema para controlar juegos acción en tiempo real y perspectiva isométrica o cenital es demasiado engorroso. Emular un ratón es una tarea compleja, y el reto que se ha impuesto Valve no es ni mucho menos fácil. Se puede llegar a jugar, la comunidad ha ideado un sistema que se basa en dirigir el puntero a sectores de la pantalla con el trackpad izquierdo y manejar el ratón con el izquierdo, pero todavía necesita avanzar más. Este es, hoy por hoy, el debe de Steam Controller.

Por ahora, este no es el mando que pueda sustituir al completo el ratón y el teclado, pero sí es una opción mucho más versátil en este empeño que un mando convencional. Además, en estos momentos es difícil de intuir un techo en el potencial del Controller. No tiréis vuestro ratón a la basura, pero si estáis pensando en compraros un mando para vuestro ordenador, en mi opinión esta es una opción a tener muy en cuenta. Quizá, incluso, la mejor opción.
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Positivo: - Los trackpads responden muy bien. - Infinidad de posibilidades para configuración. - Su uso en FPS es muy interesante. - Más versátil que un mando convencional. - Precio ajustado.

Negativo: - No termina por ser cómodo en RTS. - Los materiales de los gatillos podrían ser mejores.