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MACHISMO EN VIDEOJUEGOS

El machismo del mundo de los videojuegos se perpetúa en Twitch, y hay que exigir cambios

Sucesos recientes nos han mostrado que los videojuegos son un lugar donde la mujer no solo ni es bienvenida, sino cuestionada en todos sus actos.

Yago Rosa Fernández

27 de Octubre de 2016

Estamos en lo que se considera la tercera ola de feminismo, un movimiento social donde se busca la liberación de la mujer, y a diferencias de las otras, esta hace mucho enfoque en factores sociales, la forma en la que nos hemos educado como sociedad. Muestra de ello son las constantes quejas en la forma en la que se trata de forma diferente a las mujeres y los hombres, y en el mundo de la tecnología y los videojuegos el machismo sigue rampante de tal forma que quienes se supone que deben velar por que se respete una comunidad sanada dejan pasar actitudes que se basan en el machismo más rancio que debemos eliminar.


No es coincidencia, desde finales de los 80 los juegos se han dirigido siempre al público masculino, y tanto padres como hijos lo han considerado un club donde las mujeres no son bienvenidas como tal, sino que deben seguir las normas sociales marcadas por una mayoría que ha visto en los videojuegos la forma en la que sentirse los más importante sin que importe el resto de personas, con las mujeres siendo ignoradas de forma sistemática o consideradas como otro tipo de jugadoras. Hace poco han surgido una serie de sucesos en la comunidad de Twitch en España, donde se ha visto de forma tajante que dichas actitudes están lejos de solucionarse, pues hay personas en posiciones de moderación y mando que no se sensibilizan, y es complicado hacer estos textos de forma sencilla, pues son problemas son personas con nombre y apellidos.


Twitch como la muestra del machismo en los videojuegos




Estos sucesos llevan mucho tiempo sucediéndose, pero no ha sido hasta que hace relativamente poco que saltó la noticia de lo que mostraba lo peor de lo comunidad de Twitch. Un streaming en el que estaban tres chicas y el novio de una de ellas estaba siendo retransmitido en el canal de un streamer, FLip1n, algo que va directamente en contra de las normas de Twitch. Su rutina en estos streams consiste en interactuar con el canal mediante comentarios que roza lo molesto y que cualquier persona que no forme parte de la comunidad más exhaustiva de Twitch no sabría de qué va y como poco se sentiría icómodo. A raíz de que una de las chicas respondiese con un comentario algo fuera de tono pero al hilo del tono de la pregunta molesta, el streamer decide hacer lo que en Twitch se considera un Invade, que consiste en llevar en masa a los espectadores al stream de otros y poner palabras, pero esta vez salió con la intención expresa de molestar de forma seria. Hizo un llamamiento para poner de forma masiva las palabras 'pollas, penes, rabos y nabos', alegando que quería ver, textualmente, 'el pánico en sus miradas'.


Twitch

Twitch



Todo este suceso salió con mucha repercusión en las redes sociales, y esto es importante que suceda, que se vean más estos hechos deleznables. Fruto de que las chicas no se quedasen calladas y demostrasen este acto, otras personas han estado saliendo con historias parecidas sucedidas con anterioridad, donde el streamer enviaba a sus seguidores a molestar a otras personas por no seguirles el juego.

Lo preocupante de esto es que la comunidad apoya la filosofía del invade y de las raids, que se defienden alegando que si te hacen uno bien puedes llegar a conseguir cientos de seguidores nuevos, perpetuando la filosofía de que todo vale para conseguir seguidores. Además no lo defienden solamente seguidores de streamers, sino que muchas mujeres llegan a considerar que es parte de la comunidad de Twitch y no lo ven machista, cuando es más que seguro que si hubiese sido un grupo de hombres quien no siguiese el juego de FLip1n no hubiese pasado nada ni remotamente tan intenso ni grave. Sigue el problema con uno de los que apoyaron ciegamente a FLip1n, pues se trata ni más ni menos de una de las personas con más poder dentro de la comunidad de Twitch: Eric Murillo, conocido como Diablo, que es el gestor de partnerts de Twitch, y por tanto una figura de prioritaria responsabilidad para los creadores españoles.





Esta persona comentó los sucesos de FLip1n como algo sin importancia, a pesar de que vulneraba de forma tajante normas de Twitch que impiden promover el acoso y el alojar streams ajenos. Lo tengo que volver a poner bien porque no parece entenderse: el máximo responsable de Twitch en España perdona a una persona con pruebas de cometer dos infracciones graves de la plataforma, que además cuando el stream de Flip1n es cerrado por 24 horas lo llega a llamar injusticia a pesar de que se le ha probado que cometió esas mismas infracciones.

Los gestores son parte del problema que no se intenta solucionar



Mismamente, Eric ha tenido un problema mucho más grave, más por inactividad y permisividad que por acción directa. Una chica ha estado comentando el caso de acoso que sufrió por parte de un streamer hace años, a lo que Eric negaba todo. Intentando ponerme en sus situación, si alguien acusa a alguien que conoces de mucho tiempo de algo grave, lo normal obviamente es intentar negar el problema, es una reacción social básica, pero no quedó ahí la cosa. A medida que la chica comentaba, Eric negaba la historia de la chica con no podía sentir miedo porque no estaba sola. No solo eso, sino que respondió comentarios que se reían de las violaciones.




Todas estas exposiciones públicas son necesarias, porque gracias a ellas personas que se han sentido acosadas y que en muchos casos se sentían culpables pueden ver que no es su culpa. Si es ahora cuando se exponen estos problemas es porque en su momento las víctimas se llegaba a sentir culpables de actos que no cometieron, y si se exponen en público no se invalida per se, sino que busca que se vean unos problemas que muchas mujeres, y especialmente hombres, no llegan a ver como tales.

Estas son muestras de que la comunidad gamer está llena de una toxicidad machista que no se va a solucionar pronto, y menos mientras hay personas que por acción u omisión permiten que se sigan repitiendo. Varios streamers de fama media han estado haciendo comentarios donde aseguran que no quieren volver a emitir en la plataforma mientras estas actitudes no sean resueltas. No negamos la validez general de Eric como gestor de partners de Twitch, de hecho en su gran mayoría hace un trabajo que considero envidiable controlando la calidad de los partners, pero con esa actitud en un perfil público es complicado mantener una comunidad sana que no repita actitudes que niegan tan fácilmente la dignidad a las mujeres por serlo y por no seguir unas normas no escritas que se mantienen de forma sesgada por la posición de personas que muestran poco trato con la mitad de la población. Twitch es tóxico, y podemos escoger entre negar el problema o podemos mostrarlo e intentar solucionarlo de forma que no ocurra más.
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