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CUIDADO CON EL CROWDFUNDING

Se acabó el boom del crowdfunding pero sigue siendo una fuente de financiación imprescindible

Han pasado los tiempos en los que la financiación colectiva nos emocionaba, pero no debemos hacer que pase al olvido.

Yago Rosa Fernández

08 de Febrero de 2017

Hace ya años que el crowdfunding es parte imprescindible de la comercialización de todo tipo de productos tecnológicos, aunque no se tiene que limitar a nuestro sector, pues sectores como los juegos de mesa, los videojuegos e incluso la literatura están viendo un resurgimiento de obras nuevas gracias a la simplificación de las barreras para tener acceso a vías de financiación externas permite a creadores sin recursos iniciales pero con una propuesta sólida el poder hacer realidad un proyecto.

Sin embargo, estamos ya en pleno 2017 y nos encontramos que no hemos aprendido como consumidores lo suficiente como para tomar esta forma de financiación en serio. Y es importante recordar que esto es para que un proyecto consiga fondos, pues aún hay muchos que toman sitios como Kickstarter como una especie de tienda de productos de electrónica y entretenimiento que llegarán dentro de unos meses, si no años, y que para entonces el panorama puede haber cambiado de sobremanera.

Aún no somos conscientes de los problemas del crowdfunding



Antes de seguir y tras haber leído el título que he puesto , cabe decir que he respaldado numerosos proyectos en plataformas como Kickstarter, Indiegogo y hasta en la española Verkami, con mis aciertos y mis fallos, algo a tener muy en cuenta para que podamos hacer una decisión de inversión correcta. Y es que lo que estamos haciendo es una inversión, tal y como lo haríamos si comprásemos acciones de una empresa con la esperanza de ganar dinero, solo que aquí hay una recompensa ya predefinida para que sea más accesible y atractiva a gente común, pero no deja de ser una inversión financiera como cualquier otra.

Pebble

Pebble



Y es que un aviso que muchas veces llegamos a obviar como consecuencia de esto es que tiene sus riesgos. El más obvio que puede salir ateniéndonos al tema de las inversiones es que el producto no funcione en el sentido que ni siquiera se consiga sacar el producto de forma definitiva, algo que ha pasado en numerosas ocasiones, como puede ser el caso de Cicret, una pulsera que os haría de smartphone proyectando una pantalla en nuestra piel, algo que ya de antemano nos daba una premisa compleja de hacer realidad sin ser una de las grandes empresas de tecnología con millones de dólares que invertir en investigación.

Otro caso parecido pero con otro factor de fracaso es el de la Ouya, que a pesar de salir como se prometía llegó tarde, pero igual la gente esperaba otra cosa. Aunque acabó llegando con relativamente poco retraso, el resultado fue una consola que al poco tiempo de salir estaba obsoleta en cuanto a capacidades, y es que nos olvidamos que muchas veces el tiempo nos convierte un buen producto en algo que debemos tirar a la basura. Es algo que ha pasado con muchos productos para iPhone cuando se cambiaron los conectores a Thunderbolt, con lo que muchos cables que prometían nuevas funciones y revolucionar la forma en la que conectamos el móvil (hay mercado para eso) resultó obsoleto al llegar a los inversores, que vieron cómo les llegaban tras un año unos cables que ya no les servía y que literalmente habían tirado el dinero.

Otros directamente son víctimas de una fama que les hace vulnerables a cualquier ambición que tienen. Es el caso de la Coolest Cooler, el segundo producto más financiado de Kickstarter, que tras meses de empezar los envíos siguen sin poder llegar a todos los que quisieran, y es que el éxito no es algo que todos puedan llevar por mucho dinero que hayan conseguido levantar, ya que sigue siendo un grupo relativamente reducido de personas las que iniciaron el proyecto y no necesariamente tienen el acceso a una logística que les permita llevar uno de los mayores éxitos del crowdfunding.

Aún así, el crowdfunding es necesario, aunque se vea cada vez menos



Este es quizás uno de los puntos más complejos ya que a día de hoy la financiación colectiva sigue siendo imprescindible para que muchos proyectos innovadores pero arriesgados consigan ver la luz, que no necesariamente signifique que nos acabe terminando gustando el producto final por muchas veces que nos lo vendan. Siguen siendo una buena forma de cribar un producto y a un equipo para poner a prueba la capacidad para conseguir viralidad y fondos para una idea que puede ir acompañada de una ronda de inversores condicionada a un crowdfunding exitoso que ofrezca los fondos finales para que vean la luz.

Se acabó el boom del crowdfunding pero sigue siendo una fuente de financiación imprescindible


Sin embargo, lo que es cierto es que cada vez los medios somos más cautelosos a la hora de promover los productos que encontramos, principalmente porque ya estamos algo viejos en este tema. Solemos ser los primeros en invertir en dichos proyectos y hemos visto muchos proyecto decepcionarnos a nosotros los primeros y ya somos extremadamente más cuidadosos a la hora de publicar lo que vayamos encontrando, mayormente apostando por productos que sean menos arriesgados en lo que a innovación tecnológica para que no ocurra como ya nos ha pasado a muchas otras veces.

Siguen siendo tiempos en los que la financiación colectiva es imprescindible, ya que aunuqe haya una Ouya que no sale bien, luego tenemos un pebble que nos da a muchos un motivo por el que creer en un smartwatch que realmente entiende el usuario y el valor de una comunidad devota a ti. Aunque haya una Coolest Cooler que no consigue enviar de forma decente tenemos un Figet Cube que da lo que promete de una forma sencilla y que cualquier persona peude entender, y que cada Mighty Number 9 que nos da un juego pasado de moda incapaz de estar a la altura de los tiempos que corren, tenemos Pillars of Eternity que hacen las delicias de unos fans que querían un juego de RPG con un gran mundo bien elaborado y con sentido en las mecánicas y en el juego. Solamente hay que entender que aunque estemos buscando dinero para un proyecto hay que ser honesto con la innovación y dedicación que podemos tener y estar dispuestos a manejar un presupuesto que se nos pueda ir de las manos y tener a un equipo capaz de llevarlo a cabo.
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