/ análisis

EL MOVIL SIGUE MANDANDO

La tablet y el reloj inteligente vinieron y casi se han ido, pero el móvil sigue

El móvil inteligente sigue dominando tras diez años, pero no será por falta de nuevos formatos.

Yago Rosa Fernández

31 de Octubre de 2016

Estamos ya acabando el año de 2016 y el panorama ha cambiado mucho en lo que respecta a tecnología móvil y conectada, aunque con numerosas mejorar de por medio gracia a avances en la miniaturización y con miles de tipos de objetos conectados que nos podemos encontrar. Sin embargo, el foco no ha cambiado mucho desde el año 2007, año clave al ser considerado el año en el que el iPhone se presentase y desde entonces todo un sector cambió de golpe. Pasamos a ver los teléfonos inteligentes como algo que podía aprovechar cualquier persona sin necesidad de ser un gran ejecutivo ni ser un ingeniero, y eso es algo que nunca negaré a Apple, el poder hacer algo popular, y a veces lo conseguía de sobremanera, mientras que otra no funcionaba tan bien, pues desde el anuncio del primer iPhone no han conseguido un cambio en el sector en el que todo el mundo esté de acuerdo en su efectividad.

La tablet y el reloj inteligente vinieron y casi se han ido, pero el móvil sigue


Apple hizo sus movimientos para intentar popularizar muchos formatos, y junto a Google han logrado durante un tiempo que se prestase atención a nuevos formatos que hace unos años ni pensaríamos que serían parte de nuestra vida. Pero este texto va a recordar aquellos formatos en los que en su momento se vendían como una revolución sin igual, ahora mismo son sectores a los que no se les presta apenas atención y se sacan cosas por tachar una serie de puntos de una lista de jefes de producto que en muchos casos no están al tanto de la actualidad.

Tablets, años de gloria y ahora olvidados



Tenemos que echar la vista atrás más de seis años, hasta enero de 2010. Los rumores circulaban de que Apple lanzaría una nueva línea de terminales para nutrir el iPhone, lo que finalmente se acabó tornando en el iPad, un producto que en su momento rompió moldes, aunque no es el primer tablet que se ponía a la venta, pues ya había visto varios tablets con Windows y algún que otro con Android, pero es indudable que el sistema iOS se adaptó de forma muy natural al gran tamaño. En su momento fue un producto necesario, pues los consumidores buscaban una forma mejor de consumir multimedia en una pantalla superior a la de un móvil sin tener que recurrir a un portátil.

Sin embargo, fue la propia evolución del tamaño del móvil la que hizo menos válido la tablet como producto universal. En esa la mayoría de móviles rondaban las pantallas de 3,5 y 4 pulgadas, pero ahora en 2016 es muy raro encontrar un móvil de gama alta que se salga de entre las 5.5 pulgadas, un tamaño que nos permite ver vídeos con mucha calidad sin tener que ir con otro cacharro más. ¿Quién querría ir con una pantalla más por ganar una o dos pulgadas como mucho?

iPad en su máximo estrellato

iPad en su máximo estrellato



Con móviles de cinco pulgadas y media el fin principal de tablet dejó de tener sentido como un producto necesario y se fue convirtiendo en una comodidad muy circunstancial que ya era complicado justificar a menos que seas una persona especialmente exigente con los tamaños de las pantallas. A día de hoy lo raro sería ver un anuncio de una tablet al mismo nivel que el del móvil más puntero de una compañía, cuando llegó un momento donde toda novedad ques e considerase importante iba a la línea de producción de tablets, mientras que en pleno 2016 no vemos un gran evento para una tablet en las grandes empresas, si eso en Apple por mantener una imagen. Esta vez hemos visto cómo un producto pensado para resolver un problema muy concreto, que sirvieron mucho, pero luego se acabó solucionando la raíz del problema, con lo que ya no se veían los motivos para tenerlas. Se siguen haciendo , pero ya como una forma de sustituir a un ordenador muy limitado, como una excusa para dar un ordenador personal sin ocupar espacio y gastando menos dinero, lejos de los focos de atención mediática y novedad que en su día tuvieron, y no cuento con que se recuperen pronto.

¿Recuerdas cuándo tuviste un reloj inteligente? Yo tampoco



Pasamos a lo que muchas empresas consideraron uno de los próximos filones de consumo, pero algo debió fallar pues nunca despegó fuera de los sectores de tecnología más fanáticos: los smartwatch. Pensando en sustituir a las pulseras deportivas con más funcionalidades, llevan meses en caída libre, y tampoco es que en sus momentos de gloria consiguiesen unas ventas envidiables. Primero apostaron por este sector muchas empresas que salieron vía crowdfunding para luego sacar pecho los grandes fabricantes con apuestas completas que combinaban a la perfección con su sistema operativo.

La tablet y el reloj inteligente vinieron y casi se han ido, pero el móvil sigue


El problema que muchos vieron es que su mayor utilidad es la de poder manejar el móvil sin tener que sacarlo del bolsillo. Es cierto que tenían sensores de actividad física, pero ya en su momento existían alternativas más económica y de mayor fiabilidad si ese era tu mayor preocupación. Aquí intentaron buscar una solución a un problema que a nadie le importaba y que en este caso podían asumir a cambio de no gastar su dinero en un gadget más, además de ser uno que debía combinar con tu estilo. El precio no ayudaba y no ocultaban de la mejor de las maneras que eran productos tecnológicos, y eso que a mí uno con pantalla circular me parece una forma genial de camuflarlo aportando un diseño que realmente recuerda a un reloj tradicional.

El móvil lo cambió todo y sigue siendo lo más importante



Estos han sido algunos de los ejemplos, pero en esto también se podían poner a los phablets, que salvo algunos modelos en particular que venden mucho, no son un sector que la gente desee con todos sus intereses. Se podría poner también la televisión inteligente y el coche, pero son una tecnología que no lamenta que no haya menos inversión, pues hasta ahora han ido relativamente bien y las pocas novedades que van surgiendo son más que suficiente para que una televisión o coche con SO de hace un par de años siga siendo muy interesante. En el fondo nunca se sabe el sector que va a destacar y por ellos toda empresa apuesta a la primera que muestre símbolos de crecimiento inminente, es básico para ser de los que más dinero pueden llegar a ganar.


Pero a veces, aunque parezca que van a cambiar el mundo, no tiene que ser quedando en activo. Aunque solo sea existiendo pueden hacer un cambio, pues las tablets han propiciado un aumento en el tamaño de los móviles de gama puntera y los relojes inteligentes han hecho que las pulseras de monitorización deportiva tengan mejor conectividad y resultados más completos. A veces no se cambia el mundo ganando, sino mostrando que hay alguien interesado en cosas diferentes.
0

Positivo:

Negativo: