Gadgetos
Comparación del proyector con la mano.
Cuando vamos al cine, ver una película proyectada da unas sensaciones completamente distintas que ver la misma película en un televisor. Hay quien puede permitirse dedicar una habitación a hacerla "sala de cine" con proyector y pantalla. Pero no suele ser lo habitual. El
PK201 de
Optoma puede conseguir que más de uno pueda montar sus sesiones privadas sin necesidad de grandes instalaciones, simplemente colocando el mini proyector encima de una mesa o estantería y apuntarlo a una superficie lisa.
Sitio vas a tener de sobra para el PK201, ya que mide 16,6 x 60,6 x 117,7 mm,
un poco más grande que un iPhone. Dispone de batería con una
autonomía bastante limitada (y que carga un poco lentamente) pero viene acompañado de cable A/V para que no te deje tirado en medio de la película. Se le puede colocar un trípode para situarlo en otras superficies sin problemas.
Gadgetos
Vista del menú proyectado.
Chico para todo
Lo mejor es que lo lee todo. Tiene conexión VGA para los ordenadores, USB, AV y HDMI para reproductores, y ranura para tarjetas microSD. Así
podremos reproducir no sólo lo que pongamos en otros aparatos sino también archivos de vídeo e imagen, además de presentaciones de Power Point.
Porque este artilugio puede resultar
muy útil para presentaciones en el trabajo, dada su facilidad de uso y lo poco que ocupa se puede montar una presentación resultona en poco tiempo y sin veinte mil cacharros en la mesa.
En los laterales tenemos todos los conectores, una ruedecita para ajustar el enfoque y la lente. Justo arriba tenemos los controles: un indicador de batería, el botón de encendido, una cruceta para manejar el menú, el botón de aceptar acción, un botón para abrir el menú y otro para que busque los dispositivos conectados.
Gadgetos
Contenido de la caja.
Muy sencillo
Es así de fácil, conectas el proyector al dispositivo, lo enciendes y pulsas en buscar y él se encarga de establecer la conexión,
en menos de un minuto ya tienes la imagen proyectada. El menú es bastante sencillo, quizás deje demasiado poco espacio a la personalización pero lo suficiente como para escoger el formato de imagen, el brillo y demás.
La imagen se muestra con muy alta calidad y en una dimensión máxima de 70 pulgadas, que son bastantes para algo tan pequeño. ¿Pegas? Lo hemos probado con una película de dos horas y al terminar el proyector estaba muy, muy caliente, y eso no es muy bueno para la "vida" del gadget. Además
los materiales podían ser más resistentes para un objeto que va a ser transportado y cuya lente es bastante delicada. Pero por lo demás, nuestra más sincera enhorabuena a Optoma, porque ha conseguido un artilugio bien práctico para cualquiera, pero le vemos mayor salida a las empresas que no quieran una instalación profesional para sus presentaciones.
Preparado
La caja incluye una funda para el proyector, conector A/V, cables USB, VGA y AV, manual de instrucciones y batería. Por lo tanto,
abrir, conectar y listo. Lo podéis encontrar por unos
270 euros. Y con unas palomitas, ya podéis cobrar la entrada.