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EN PANTALLA GRANDE

Philips Picopix 1430: resistence y funcional microproyector

El nuevo microproyector de Philips es capaz de leer una gran cantidad de archivos, pero sorprendentemente no incluye un puerto HDMI.

Jesús Agudo

13 de Mayo de 2011

Philips Picopix 1430

Diseño resultón del microproyector Picopix 1430.


Las salas de cine están perdiendo cada vez más espectadores, los datos lo reflejan. ¿Cuál es la principal razón? Casi todos contamos ya con un televisor de pantalla plana, con imagen en alta definición, y muchas veces con una cifra inmensa de pulgadas, ¿para qué moverse de casa con lo bien que se está en el sofá con la manta y las palomitas?

Pero igualmente nunca será la sensación que tenemos en un cine. Para los románticos, pero vagos, muchas empresas ofrecen los microproyectores, mucho más pequeños de lo normal para los que no contamos con un salón del tamaño de un centro comercial. Philips ha presentado recientemente el último modelo de la gama Picopix, el Philips Picopix 1430.

Manteniendo la temperatura


Una vez lo sacas de su caja y lo coges en tu mano, parece mentira que en tan poco espacio podamos contar con un proyector como los grandes. Este gadget mide 10 centímetros de lado y sólo 3,2 centímetros de grosor, en un formato muy resultón y práctico. Pesa 290 gramos, algo que parece imposible en un proyector. Rodeado de agujeros de ventilación, el control de la temperatura es muy eficaz, aunque lo tengamos encendido durante horas.

Philips Picopix 1430

Comparativa de tamaño del Picopix 1430 con el iPhone 4.

En la parte superior podemos ver los botones de control del aparato. Muy sencillo, contamos con una cruceta para movernos por las opciones, un botón para aceptar y otro para ir una pantalla hacia atrás. Delante del todo tenemos la rueda de enfoque de la imagen. A la derecha la palanca de encendido y a la izquierda el conector de los auriculares. ¿Para qué queremos más? Cuando encendemos por primera vez el proyector, vemos que el menú es igual de sencillo. Un botón para buscar las fuentes conectadas al Picopix, otro para ver los archivos almacenados en su memoria interna, zona de configuración... Este proyector está pensado para sacarlo de la caja y poder usarlo ya, sin necesidad de grandes prestaciones o de control al máximo de sus parámetros.

Sin embargo, los que quieren \'cacharrear\' con el proyector para mejorar la imagen dependiendo de la situación tendrán disponible desde sencillos controles de brillo y contraste hasta perfiles predeterminados y funcionalidades más avanzadas. Por suerte para los que no sean unos hachas de la tecnología, el gadget responde suficientemente bien a la configuración automática.

Philips Picopix 1430

¿Dónde está el puerto HDMI?

¿Sin HDMI?


La esencia del aparato, el objetivo LED de 30 lúmens ofrece una resolución máxima de 800 x 600, bastante buena, y una calidad de imagen interesante a simple vista. Aunque en esta parte encontramos un par de problemas. El primero es que sólo podemos ver la imagen en formato 4:3, nada de panorámico. Y la otra es un error garrafal que le resta muchos puntos: ¿dónde está el puerto HDMI?

El proyector es capaz de reproducir imágenes de hasta 1080i de calidad, es decir, HD ready, pero sólo estará disponible esa calidad en archivos incluidos en la memoria interna, ya que no cuenta con el puerto necesario para ello. Tendremos entradas para cables de componentes, RGB o USB, pero si conectamos la PS3, por ejemplo, perderemos mucha calidad de imagen. Algo bastante imperdonable para un proyector tan completo.

Porque pocos aparatos de estas características tienen 2 GB de memoria y son capaces de reproducir de forma nativa archivos avi, mov, mp4, mkv, flv, ts, m2s y swf, además de audio mp3 y wav y fotografías. También admite otras fuentes externas gracias al puerto USB y la ranura para tarjetas de memoria. No hemos encontrado problemas con los archivos que probamos, y tantos tipos de archivo distintos son una gran baza a tener en cuenta. Además, admiten archivos en alta definición. Para ser acordes con los tiempos que corren, anuncian que es compatible con iPhone y iPad, contando con un cable especial para ellos, que por supuesto se vende por separado.

Philips Picopix 1430

Contenido de la caja del Picopix 1430.

Trípode, por suerte, incluido


Analizando el contenido de la caja encontramos el adaptador de corriente, mando a distancia (muy buen detalle), funda, cables RGB y USB y lo más importante de todo: mini-trípode. Algo que tendría que ser básico con cualquier microproyector. Se acabó el utilizar libros para sujetar el aparato, es algo muy necesario a la hora de que gane estabilidad. Y si bien el que va incluido es muy básico y podría tener mejor sujección, es de agradecer que incorpore uno, por básico que sea.

La autonomía de la batería es suficiente para que una película de duración normal (2 horas o menos) no nos deje tirados, pero no deberíamos perder de vista el conector a la corriente, ya que la autonomía ha sido bastante variable dependiendo del uso que le diéramos.

Sin embargo, el Picopix 1430 ha resultado ser un microproyector bastante resistente y con buena calidad, si bien es cierto que es imperdonable la falta del puerto HDMI. Tanto para tenerlo en casa como para utilizarlo en presentaciones en el trabajo, una cosa tan pequeña nos puede resultar muy cómoda y funcional.
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Positivo: Soporta muchos tipos de archivo. Pequeño, resistente y funcional.

Negativo: No incluye un puerto HDMI. Autonomía variable de la batería.