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WINDOWS LUMIA

Los principales motivos del fracaso de Microsoft Lumia

Teniendo en cuenta el fracaso de los móviles con Windows Phone, quizás va siendo hora de plantearse el porqué sucede esto.

Maribel Baena

12 de Febrero de 2016

Si os digo que los Lumia de Microsoft han fracasado estrepitosamente este último trimestre fiscal, seguro que no os sorprendéis. Y es que en los últimos tres meses solo se han vendido cuatro millones y medio de Lumia; es decir, un cuarenta y nueve por ciento menos que el mismo trimestre en el año pasado.

Es cierto que a Microsoft no le supone apenas nada si hablamos de cifras totales, puesto que continúan teniendo beneficios. Pero es un punto flaco que la compañía debería tener muy en cuenta, puesto que, evidentemente, algo va muy mal.

Es curioso obtener estos resultados cuando, en 2013, IDC publicó su Mobile Phone Tracker en el que se anunciaba que Windows Phone se había convertido en el segundo sistema operativo preferido en Latinoamérica. ¿Qué puede haber pasado en estos apenas tres años para que la situación dé un giro tan brusco?

1 - Fuerte competencia


Desde luego, Windows tiene a dos grandes (o, más que grandes, enormes) contrincantes: Android e iOS, de Apple. Entre los dos, podríamos decir que está prácticamente la tarta repartida. Y es que de los casi cuatrocientos millones de smartphones vendidos en el último cuarto de 2015, solo el 1'7% disponían de Windows Phone.

Siendo realistas, Windows es un sistema operativo que, en cuanto a ordenadores y tablets, no tiene competencia (bueno, quizás El Capitan o iOS, pero... los datos no opinan lo mismo). Su sencillez, así como el hecho de que todos estamos acostumbrados a manejar este sistema operativo, hace que gane por goleada al resto. Es el más extendido a nivel de usuario medio, y con razón.

No obstante, su adaptación a los teléfonos móviles deja mucho que desear. Al tratar de mantener la misma apariencia, todo organizado por widgets, hace que se pierda mucha funcionalidad. La estética tampoco es su punto fuerte y, pese a que es cierto que permite ciertas modificaciones, tanto Android como iOS son mucho más visuales y prácticos. Desde luego, sus dos rivales son algo más que huesos duros de roer, y Windows Phone no ha conseguido abrirse paso.

Apariencia de Windows Phone

Apariencia de Windows Phone


Es curioso que suceda esto, ya que Microsoft fue pionero creando su sistema operativo para móviles. En el año 2000 ya pudimos verlo por primera vez, aunque no fue hasta el 2003 que recibió el nombre de Windows Mobile. Su objetivo fundamental eran los empresarios, y consiguió todo lo que se propuso: en 2007 se había convertido en el SO más popular en el país estadounidense. Y cómo han cambiado las cosas... Según la consultora Gartner, Android cerró el tercer trimestre de 2015 con nada más y nada menos que el 84'7% del mercado, Apple el 13'1% y Windows... Bueno. Un 1'7%.

2 - Escasez de aplicaciones


El mayor problema de Windows Phone es, sin lugar a duda, su escasez de aplicaciones. No sería la primera vez que alguien me plantea la famosa cuestión de 'Tengo que comprarme un móvil... ¿Cuál me recomiendas?', y ni por asomo se me pasa por la cabeza optar por un Lumia. No. Puede tener unas prestaciones estupendas, que no lo dudo (así como cámaras increíbles), pero la falta de aplicaciones básicas hará que la labor del usuario sea mucho más complicada.

Sí podemos encontrar en la tienda de Microsoft las aplicaciones más básicas, como Whatsapp, Twitter... Pero, mientras que Google Play cerró 2015 con 1'6 millones de aplicaciones, y App Store con 1'5... Microsoft Store apenas rozaba las 340.000.

Claro que esto es un círculo vicioso, como la pescadilla que se muerde la cola: los desarrolladores de aplicaciones se decantan por crear apps para Android e iOS porque así obtendrán mayores ganancias ya que hay más usuarios, y los futuros compradores se decantan por Android o iOS porque disponen de una mayor variedad de apps (entre otras cosas). Es una situación, desde luego, complicada.

3 - Pocos fabricantes, poca variedad


Realmente, cuando hablamos de Windows Phone, hablamos de Lumia, puesto que estos teléfonos representan el 95% de los móviles con este sistema operativo.

Los Lumia tienen aspectos muy positivos, como la tecnología Gorilla Glass. Puede que os parezca increíble, pero he visto personalmente cómo un teléfono Lumia (no recuerdo exactamente el modelo, aunque de eso hablaremos más tarde) era atropellado por un Citröen Picasso, y salía ileso del accidente. Cuando nos dimos cuenta de lo que había pasado, nadie esperaba encontrar el móvil de una pieza, y, mucho menos, sin un rasguño. Pero así estaba. Realmente, es una pantalla irrompible. (Aunque, seis meses después, el móvil murió a manos de una niña de seis años. Cosas de niños.)

Lumia con Windows Phone

Lumia con Windows Phone


Pero... No consiguen abrirse paso en el mercado. Estéticamente, no han conseguido adaptarse a las líneas que están actualmente marcando tendencia (y que se acercan mucho más a la ligereza del iPhone, los acabados metalizados...). Su problema fundamental es que es muy complicado distinguir un modelo de otro. No hay una distinción clara, como sí puede haberla entre los teléfonos Samsung, HTC o Xiaomi.

Obviamente, para alguien que entienda de tecnología será muy sencillo, teniendo en cuenta las especificaciones técnicas; pero hemos de tener en cuenta que el grueso de la población no es experta en estos temas. Si a eso le añadimos que desconocen, por regla general, el funcionamiento de Windows Phone (puesto que, casi siempre, provienen de teléfonos Android), tenemos la fórmula perfecta para alcanzar el desastre.

4 - ¿La muerte de Windows Phone?


Adelantarse a los acontecimientos supone afrontar las probabilidades de equivocarse. Pero, en este caso, creo que puedo arriesgarme y señalar que Windows Phone está, si no muriendo, agonizando. La empresa de Bill Gates lo sabe, y está dejando de lado el apartado correspondiente; más les vale centrarse en el sistema operativo tanto de ordenadores como de tablets, así como en el apartado de videojuegos.

Windows Phone alcanzó su pico de ventas en 2013 y, desde entonces, ha ido perdiendo ventas. No ha conseguido llegar al público. Su sistema operativo para smartphones no ha conseguido llenar las necesidades básicas de los usuarios, y no ha sabido hacerle frente a sus adversarios directos. Y, por supuesto, esto ha afectado directamente a los terminales Lumia, su mayor representante en el mercado. Es una pena, sinceramente, porque puede que, si esos teléfonos dispusieran de otro sistema operativo, fueran una alternativa coherente de compra.
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