/ análisis

PROYECTOR

Probamos el Philips PicoPix 2340

El microproyector de Philips ofrece una buena calidad de imagen en un formato reducido, aunque con una resolución un tanto escasa.

Gonzalo Benítez-Dávila Sánchez

10 de Marzo de 2014

En los últimos tiempos hemos estado trasteando con un interesante gadget, el Philips PicoPix 2340. Este pequeño proyector cumple sin problema con su cometido, pero podría haber dado mucho más de si con algunas pequeñas mejoras.

Lo primero que debemos tratar es la procedencia de este aparato, puesto que la empresa que lo fabrica es la francesa Sagecom. Quizás ahora muchos estéis pensando que en algún momento hemos debido equivocarnos, porque hasta hora nos hemos referido a este aparato como un Philips. Esto tiene una explicación: el dispositivo en cuestión ha sido manufacturado por la compañía francesa Sagecom, que tiene la licencia para hacer uso de la marca Philips en este y otros sectores.

Proyector ultraportátil


Aclarado este punto, pasemos a hablar sobre los pormenores de este pequeño aparato que cumple con lo que promete pero que podría haber dado mucho más de sí. Al ver las especificaciones técnicas del pequeño dispositivo sorprende al ver que este proyecta a una 'obsoleta' resolución de 640x360, dejando a un lado la alta definición a la que tanto nos hemos acostumbrado en los últimos tiempos.

Otro problema del dispositivo es su carencia de la entrada de vídeo más popular del mercado, el HDMI. Como veremos el Picopix 2340 no anda falto de funciones, pero la ausencia de una resolución actual y de entrada HDMI hace que el conjunto pierda puntos. El proyector cuenta con una memoria interna de 4 GB, conexión USB y una ranura microSD, muy útil a la hora de acceder contenidos. A través del puerto USB podremos conectar el PicoPix a dispositivos de todo tipo, como ordenadores, consolas o móviles.

Este es el aspecto del pequeño PicoPix 2340

Este es el aspecto del pequeño PicoPix 2340


Al conectarlo a un portátil o sobremesa con Windows o Mac, el picoproyector emitirá la señal sin demasiados problemas (si hemos instalado el driver antes). El 2340 viene en una caja de dimensiones tan reducidas como el mismo aparato, por lo que no viene acompañado de ningún disco o similar desde donde podamos instalar los componentes necesarios para hacerlo funcionar a la primera en un ordenador. Deberemos recurrir a la página web oficial.

El PicoPix 2340 es capaz de reproducir sin problema vídeos en MP4 con total soltura. La calidad de imagen es muy buena si tenemos en cuenta que la resolución a la que emite es de tan solo 640x360, algo escasa en los tiempos que corren. En el apartado del sonido el dispositivo creado por Sagecom puede pecar de no cumplir con las expectativas que teníamos depositadas en él. Este incorpora unos altavoces de solo un vatio de potencia, y esta escasa potencia le pasa factura. El ventilador que refrigera la circuitería interna del 2340 genera un ruido mayor al que es capaz de producir a través de sus altoparlantes.

Aunque podemos entender que no se le han añadido determinadas características ni se han mejorado algunos aspectos del aparato para no aumentar su peso, que se sitúa en tan solo 246 gramos, ni su reducido precio de 249,99 euros.

Conclusiones


Cuando juzguemos al PicoPix 2340, debemos de tener en mente que este aparato no está pensado para sustituir a un proyector clásico, sino para aportar una solución on-the-go para poder emitir vídeos y realizar presentaciones. Algunos de los usos que nos han venido a la cabeza mientras usabamos este dispositivo han sido profesores preparando sus clases, consumir contenidos audiovisuales en un viaje fuera de casa o mostrar las fotos de nuestras últimas vacaciones a un grupo de amigos. Si tienes pensado darle alguno de los usos mencionados, este aparato es para ti. En caso contrario, seguramente puedas encontrar alternativas más adecuadas a tus propósitos.
74

Positivo: Lee múltiples tipos de archivos. La ranura microSD. Ligero y compacto.

Negativo: Resolución insuficiente. Falta HDMI. Sonido poco potente.