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ZERO LATENCIA

Probamos Zero Latency, la mejor experiencia de realidad virtual en Madrid

Probamos el nuevo juego de Zero Latency y nos encontramos una experiencia recomendable aunque obviamente limitado por el precio.

Yago Rosa Fernández

01 de Junio de 2017

Si seguís de forma habitual mis textos queda claro que mi entusiasmo por la Realidad Virtual es muy notable, siendo uno de los aspectos que considero que más pueden cambiar los videojuegos en caso de hacer los movimientos correctos. Sin embargo muchas de las experiencias se limitan a estar sentado o como mucho moverte por un espacio que no llega a los 30 metros cuadrados, siendo una experiencia sin demasiado movimiento y pocas veces de más de 15 minutos o de constante repetición.

Sin embargo hay experiencia mucho más completas que no están al alcance de todos ya que requieren mucho más espacio que no todo el mundo puede tener y se alquilan a grupos para vivir una experiencia mucho más completa e inmersiva con más espacio, creando en todas luces una nueva realidad virtual.

Hemos tenido la suerte de poder probar el nuevo juego de Zero Latency en Madrid. Zero Latency es una serie de locales con los recursos necesarios para hacer que los juegos sean posibles, con la posibilidad de jugar hasta seis personas en una misma partida, por el momento con un juego de zombies pero el 7 de junio se incorporará al catálogo Singularity, un nuevo juego con temática de ciencia ficción y que pudimos disfrutaren una serie de presentaciones para medios especializados.

Así es la experiencia en Zero Latencia Madrid



Cada experiencia dura en torno a 45 minutos y cuesta 35? por persona, una cantidad que si bien no es lo que se dice prohibitiva sí que no está al alcance de todo el mundo. Sin embargo tras probarlo podemos decir que entran ganas de repetir y merece la pena como una reunión de grupos para celebrar momentos especiales como cumpleaños, graduaciones o los eventos sociales que se suelan hacer hoy en día.

Sala de Zero Latency

Sala de Zero Latency



Lo primero que se hará será mostrar al grupo de hasta seis personas los materiales con los que contarán. Corresponderán a un portátil Alienware modificado para el local imbuído en una mochila, unas gafas de realidad virtual que no son Oculus ni Vive, unos cascos Razer con micrófono para poder comunicarnos con compañeros y el Game Master y un rifle que nos permite disparar, recargar y cambiar el arma de forma muy intuitiva con la que no tardaremos en adaptarnos.

Tras ponernos el kit en cuestión pasaremos a la sala de juego, con cerca de 200 metros cuadrados en los que no hay paredes, una sala diáfana solamente decorada con una cuadrícula en el suelo con seis marcas en el suelo para poder guiar el inicio de los jugadores. Encima de nosotros estará el material para el seguimiento de los jugadores gracias a los sistemas de localización de la cabeza y el rifle al más puro estilo Sony Move.

Una vez estemos preparados, nos ponemos en una de las marca en el suelo, nos ponemos los cascos de realidad virtual y no necesitaremos quitárnoslos hasta el final de la sesión. Para evitar los choques con la gente se nos avisará cuando nos acerquemos mucho a otras personas con una viso que ocupará nuestro campo de visión en todo el centro, centrándonos en que no choquemos. También se nos avisará en caso de que nos acerquemos a una pared y el sistema funciona mayormente bien con gente de estatura media pero en casos como el nuestro en el que íbamos personas con estaturas menores de 1,60 y mayor de 1,90 hay algunos detalles de registro de golpes y perspectiva que no están tan ajustados pero apenas interfieren en el juego y no se sienten muy lejos de lugar.

La mejor experiencia de realidad virtual nunca



Una vez empiece nos colocaremos en una serie de círculos para que se nos dé un número de jugador, imprescindible para colaborar con gente que no conozcamos que pudieran ser externos a nuestro grupo pero que compartamos sesión de juego. Nos introduciremos en una estación espacial que ha sido tomada por una Inteligencia Artificial y tendremos que entrar en plan comando espaciales para recuperar la estación. No hay demasiados detallese la historia y el narrador es inglés al menos en la sesión en la que estamos, desconocemos si se llegará a doblar para la versión para el público. Por suerte en cada partida hay un Game Master que podrá hablar con los jugadores que permitirá guiarles en caso de líos, que suelen ser los que menos.

Equipos de Zero Latency

Equipos de Zero Latency



A partir de ahí nos iremos viendo en numerosas situaciones, todas ellas las tendremos que solucionar trabajando en equipo comunicándonos con el resto y sabiendo bien quién es cada jugador tanto en número como en color de la armadura, aunque esto esto último te lo tienen que decir las demás personas. Pasaremos por situaciones que pondrán a prueba nuestra percepción, como pasar por una rampa que me ha llegad a dar cierta sensación de desequilibrio, una pasarela estrecha con poco espacio para maniobrar que realmente hace que pienses mucho dónde pones los pies o una curva que hará que pasemos a andar sobre la paredes. Por fuera se ve a la gente andando normal pero la inmersión es tan grande que llegas a percibirlo como si fuera real.


Zero Latency Madrid, nuestras conclusiones


Una vez acabada la sesión de más de media hora podemos sacar muchos puntos en claro. Por una parte podemos asegurar que es la mejor experiencia que he probado en realidad virtual, cosa que confirma el amigo que me acompañó y personas de otras publicaciones tecnológicas. Es inmejorable salvo el punto final en el que sudas tanto que empiezas a notar el llevar el peso del portátil y el sudor empaña las gafas, aunque realmente da cierta tensión al final.

¿Ridículo? Posiblemente, pero es lo más inmersivo que podemos probar como consumidores

¿Ridículo? Posiblemente, pero es lo más inmersivo que podemos probar como consumidores




La gran pregunta es si 35? es caro y no lo es para lo que ofrece pero cierto es que no es un plan de fin de semana normal y requerirá de ir a celebrar algo especial y de tener cierto bagaje en los videojuegos y juego en equipo para ser una experiencia a la altura de los jugones. En nuestro caso repetiría sin dudarlo y ya estoy mirando fechas y presupuesto para ir con más amigos alguna que otra vez.
95

Positivo: Inmersión total y muy divertido. Quizás la mejor experiencia que podamos tener como consumidores que gustan de realidad virtual inmersiva.

Negativo: El precio es una barrera. Las estaturas extremas no están del todo contempladas o eso parece.