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QUERIENDO HACER ESPORT

Todos quieren hacer el próximo eSport pero no es algo fácil

Nintendo quiere hacer de Arms su próximo juego de eSports pero del querer a conseguirlo hay una gran diferencia.

Yago Rosa Fernández

31 de Mayo de 2017

Los eSports parecen el objetivo final de muchos desarrolladores actuales con vistas a hacer que sus juegos sean jugados por mucho tiempo. Tomemos por ejemplo League of Legends que lleva ya más de un lustro dándonos todo tipo de noticias y manteniendo a sus jugadores invertidos mucho tiempo en un juego que toma una parte importante de su tiempo de juego, algunos pueden permitirse incluso que su vida gire en torno a ello y se ganen la vida gracias a ello.

Ante tal éxito de un sector de los videojuegos es inevitable que todas las empresas posibles se quieran meter a ello con toda la lógica que lleva a una empresa a buscar el máximo beneficio de una inversión de recursos. No es fácil pues aunque hay decenas, si no centenares, de juegos competitivos en el mercado que intentan venderse como tales a la hora de la verdad apenas un par de decenas se consideran de suficiente éxito para que algunos jugadores puedan ganarse la vida con ello mediante competiciones que exijan dominar el juego casi a la perfección sin depender de ser streamers que no tiene por qué ver con la habilidad de jugar tanto como requiere ser entretenido.

Todos quieren ser un eSport



En los últimos días estamos viendo cómo Nintendo, una de las empresas más estáticas en lo que a innovación se refiere, siempre se ha quedad un poco rezagada en lo que se refiere a seguir las nuevas tendencias y cuando las coge no siempre lo hace bien, aunque eso en mayor parte se trata de creadores que llevan décadas en el sector y no siempre están dispuestos a cambiar su forma de ver el sector. Sin embargo desde Mario Kart 7 empiezan a verse nuevos directores y productores con ideas más frescas capaces de dejar de ver los juegos como un entretenimiento que consume tiempo a hacer juegos que directamente puedan llegar a ser el foco en el que giran millones de jugadores.

Aunque en un principio podamos tener la serie de Super Smah Bros como ejemplo mayor de Nintendo con los eSports, quizá un buen ejemplo pueda ser Splatoon como primer foco de la empresa a la hora de hacer un juego con un mayor foco en el terreno competitivo. El juego empezaba extraño siendo un shooter con la tónica family friendly de Nintendo pero queriendo enfocarse a un jugador más curtido en el sector, que quiere dedicarse de lleno a los videojuegos como forma de vida y hasta de trabajo.

Arms es el próximo intento de Nintendo para ser un eSport

Arms es el próximo intento de Nintendo para ser un eSport




Para conseguirlo lo más importante que hay que hacer es conseguir que un juego se pueda hacer como modo de vida, lo que en el foro de ExtraCredits denominan un LifeStyle Game, un juego sobre el que giren los intereses del jugador. Hay muchos factores abstractos y complicados de definir de cada a hacer que un juego capte tal nivel de interés pero tenemos muchos ejemplos al respecto muy fácilmente identificables. League of Legends es sin duda el más claro, uno de los juegos más jugados a nivel mundial debido a la capacidad de competición que tiene. Otro ejemplo puede ser Minecraft, que a pesar de estar lejos de la época dorada donde todo Youtube giraba en torno a dicho juego sigue teniendo mucho fuelle. Otros juegos del mismo palo son Overwatch y Clash Royale, unos juegos donde la competición es brutal pero ante todo dejan claro que son fáciles de entender y jugar pero con mecánicas complejas a la disposición de todos los que quieran convertirse en maestro.

El eSports como forma de vida



Estos juegos es cierto que enfocan su multijugador casi exclusivamente en el terreno competitivo, algo a lo que volveremos más adelante, pero tienen como base el hecho de que acceder a jugar a ellos es muy fácil. La mayoría son juegos gratis de jugar y en otros casos como mucho hay que pagar por el juego sin obligatorio pago por expansiones y actualizaciones y siempre mantienen cierto tono de juego divertido para que aunque no ganes te sientas realizado por haberte divertido con gente o incluso puede que aprendieses alguna que otra técnica nueva. Esto permite a los jugadores que solo quieran divertirse la capacidad de hacerlo sin la mera necesidad de ganar, el solo hecho de relacionarse con otros y aprender mutuamente es suficiente satisfacción. También importa el hecho de que haya personajes excepcionalmente carismáticos para enganchar no solamente a la hora de jugar, si no el tiempo que no pasas jugando, que es lo que diferencia un juego de uno que es un estilo de vida.

Estos juegos hacen que los fans hagan todo tipo de teorías de su historia, con un lore con suficiente profundidad como para tener material para los que investigan y difunden pero no tanto como para que sea imposible abarcarlo todo. También tienen que haber mucha gente debatiendo sobre aspectos de la jugabilidad, analizando cada combo para conseguir la mayor efectividad en el menos tiempo posible reduciendo al mínimo los riesgos y que se consiga la más mínima ventaja a nivel de frames o de daño efectuado o sanado.

Se puede definir pero no se puede asegurar



Mencionando todo esto puede parecer que es un trabajo sencillo pero nada más lejos de la realdiad. Capturar la atención del consumidor es fácil, mantenerla durante meses o incluso años es ya algo que apenas pueden asegurar un par de lanzamientos al año. El detalle principal es que son los propios usuarios y aunque a veces se intente generar el eSport del futuro vana ser los consumidores los que decidirán lo que considerarán los juegos deportivos. Juegos como Evolve y Battleborn intentaron hacerlo pero ya sea por un producto que termina de encajar o una mala estrategia de lanzamientos el estudio que asegure que hará el deporte electrónico del futuro se está engañando a sí mismo y a los consumidores.

Es cierto que puedes hacer un genial producto y que los consumidores hablen mucho de ello pero eso solo son en casos muy especiales y requieren de una gran inversión de recursos y finalmente una capacidad de suerte para conectar con las personas que te harán un estilo de vida de motu propio.
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