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Yahoo!

Yahoo!, el ejemplo empresarial que no debes seguir

Si quieres que tu empresa triunfe en el panorama tecnológico, no sigas jamás el ejemplo de Yahoo.

Maribel Baena

30 de Septiembre de 2016

Probablemente hayáis oído hablar más de una vez de Yahoo!, una empresa dedicada al mundo de la comunicación, y con sede en Estados Unidos. Según su propio lema, su propósito es 'ser el servicio global de internet más esencial para consumidores y negocios'.

Sin embargo, y pese a sus ambiciosos propósitos, Yahoo no es precisamente el ejemplo empresarial que alguien debería estar dispuesto a seguir. Y es que no han cometido un error, sino un gran cúmulo de ellos, uno detrás de otro. El primero, y uno de los más garrafales, fue en 1998, hace ya dieciocho años; fue entonces cuando Yahoo rechazó comprar Google por un millón de dólares.

Seguro que en este preciso momento, los directivos de Yahoo que tomaron esa decisión están tirándose del pelo... En enero de este año, Google superó a Apple, la única compañía que le impedía posicionarse como la empresa con mayor valor del mundo. Su valor en el mercado en ese momento ascendía a los trescientos noventa mil millones de euros de Alphabet, la empresa matriz de Google. Casi nada.

Yahoo fue, en su momento, uno de los mayores gigantes de la tecnología. No obstante, hace unos meses, fue vendida a Verizon por tan solo 4.830 millones de dólares. Hay que entender ese tan solo; y es que Yahoo ha llegado a valer unos 125.000 millones de dólares; comparando cifras, ha sido vendida por una mera calderilla.

Los errores imperdonables de Yahoo


¿Qué es lo que le ha costado prácticamente la vida a Yahoo? ¿Una mala gestión empresarial, una pésima política económica...? Quizás una mezcla de todo. Seguramente, todos habéis oído hablar de los productos de la empresa. No obstante, ¿cuántos los usáis a menudo?

Yahoo se hizo conocida por su buscador, antes de que Google llegara al panorama. Pero aquí cometió su primer error: introdujo demasiada publicidad. La empresa vio los beneficios que estaba obteniendo, y quiso aprovecharlos al máximo. No comprendió que, de esta forma, hacía que la experiencia fuera mucho peor para los usuarios que, poco a poco, acabaron abandonando Yahoo para pasarse al bando de Google.

Yahoo tiene un amplio historial de errores

Yahoo tiene un amplio historial de errores


Google nació en 1998 y, en ese mismo año, los fundadores Larry Page y Sergey Brin buscaron financiación en la por entonces enorme Yahoo. Y aquí viene el que hemos señalado como el primer fallo de la empresa y, probablemente, el más grande: no aceptaron la financiación. El presente de Yahoo no sería el mismo si hubieran aceptado hacer esa inversión; desde luego, no hubiera sido vendida por casi cinco millones de dólares.

Al ver que su buscador comenzaba a empeorar, se decidieron a intentar poner remedio. ¿Cómo? En lugar de indexar más resultados, hicieron que, cuando su buscador no obtuviese los resultados que el usuario buscaba, enlazaría a otros buscadores. Y, por supuesto, entre estos se encontraba Google. Así, la segunda empresa comenzó a crecer. Google empezó a ser, poco a poco, lo que es hoy en día: junto con Apple, la empresa de tecnología más famosa del mundo.

En 2002, repitieron el mismo error


Llegó el año 2002. Google había crecido muchísimo, de forma prácticamente exponencial. Su buscador ya se encontraba entre los más usados del panorama; cada vez más gente tenía acceso a un ordenador privado, y en todas las casas comenzaba a haber un ordenador de sobremesa (a veces, incluso más). Todos estos nuevos ordenadores eran potenciales consumidores, con lo cual era un momento de enorme crecimiento.

Page y Brin decidieron poner en venta, de nuevo, Google. Quizás les iba un poco grande, o quizás simplemente necesitaban salir del mercado tecnológico, quién sabe. Lo que sí es seguro es que Yahoo volvió a meter la pata. Y hasta el fondo, además. Desde Yahoo, se ofrecieron tres mil millones de dólares por la compra, mucho más de lo que podría haberles costado cuatro años atrás. Pero en Google conocían bien su valor, y pidieron cinco mil millones de dólares.

¿A que este hubiera sido el momento perfecto para ceder? Lo sé, lo sé. Si los ejecutivos de Yahoo pudieran volver al pasado, seguramente querrían ir a ese día, y subir los dos mil millones extra que les pedían. Porque aunque en ese momento les pareció impensable, y decidieron mantener su tira y afloja, ahora mismo eso les parecería calderilla. Por supuesto, Google no cedió.

Quizás podamos decir que ahí comenzó el fin de Yahoo. Google no solo le continuó ganando jugada tras jugada sino que, prácticamente, le echó de la partida. Aunque tuvieron una oportunidad más de rechazarlo...

2008, un año clave para Yahoo


En el año 2008, Yahoo tuvo una increíble oportunidad para dejarse absorber por una compañía mayor, obtener grandes beneficios, y desaparecer del panorama sin hacer ruido. Podrían haber remediado un poco sus errores. Pero no ha sido una empresa famosa por su prudencia, o por su buena toma de decisiones. Les faltó intuición.

Fue hace ocho años que Steve Ballmer, el por entonces Director Ejecutivo de Microsoft, se interesó por Yahoo. Su interés fue tal que decidió hacer una oferta para comprarla a cambio de 44.600 millones de dólares. Sí, estáis leyendo bien. Y eso pese a que el valor de la empresa en el mercado no alcanzaba ese precio; ni siquiera se acercaba. Pero claro, estamos hablando de Yahoo, la empresa que decidió no comprar Google por un millón de dólares y, obviamente, esta vez también se equivocaron. Lo rechazaron.

Marissa Mayer anuncia la venta de Yahoo a Verizon

Marissa Mayer anuncia la venta de Yahoo a Verizon


¿Qué esperaban?, os preguntaréis. Siento deciros que yo tampoco lo sé. Puede que tuvieran unos planes increíbles para el futuro a corto plazo, planes que parecen no haber ido muy bien finalmente.

Lo peor de todo es que, justo un año después, Carol Bartz, la que era Directora Ejecutiva de Yahoo, llegó a un acuerdo con Microsoft. Este acuerdo consistía en que Yahoo usaría el motor de búsqueda de Microsoft, Bing, y, a cambio, Microsoft explotaría la publicidad. Es decir: le regalaron aquello que, un año antes, la empresa estaba dispuesta a comprar por casi cuarenta y cinco mil millones de dólares. ¿Por qué, Yahoo? ¿Por qué?

No es de extrañar que Verizon no haya querido pagar más de cuatro mil millones de dólares por una empresa que tiene tal historial de fallos... Y tampoco es de extrañar que Yahoo haya aceptado, finalmente. Estarían temerosos de volver a meter la pata, desde luego. Por lo menos, su trayectoria nos sirve como ejemplo de lo que no debemos hacer nunca si queremos que nuestra empresa llegue lejos.
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