/ noticias

VIOLENCIA MACHISTA

Machismo 2.0: 25 de noviembre, Día Contra la Violencia Machista

#25N: Día Contra la Violencia Machista. Machismo 2.0, el machismo a través de las redes sociales.

Maribel Baena

25 de Noviembre de 2016

Hoy, veinticinco de noviembre, se celebra el Día Contra la Violencia Machista, es decir, contra la violencia que los hombres ejercen sobre las mujeres por el mero hecho de ser mujeres.

La violencia contra las mujeres es algo estructural, y está presente en nuestro día a día, muchas veces escondida, enmascarada o, incluso, aceptada socialmente. Diariamente realizamos comentarios o tenemos actitudes que, por desgracia, tienen un increíble trasfondo machista, que discrimina a las mujeres. Nos encontramos inmersos en una sociedad machista y patriarcal, y eso es un hecho.

Por el simple hecho de haber nacido mujeres, desde bien pequeñas, las niñas tendrán que enfrentarse a comentarios y situaciones que sus hermanos, amigos o primos no tendrán que soportar. Tendrán que tener cuidado de que su falda no se suba, por ejemplo, y eso les impedirá jugar con normalidad a fútbol; cuando cumplan unos años más y lleguen a la adolescencia, tendrán que vestirse de forma 'recatada', porque, si no, serán insultadas, increpadas e, incluso, asaltadas. Si resultan atacadas, se les preguntará por la ropa que llevaban puesta, por su actitud ante el atacante. Sus salarios serán menores, y serán tachadas de histéricas por tratar de defender sus puntos de vista. O marimachos, si es que se les ocurre tener un comportamiento más fuerte del que la sociedad considera oportuno.

'No hables por mí, sé lo que quiero'

'No hables por mí, sé lo que quiero'


La violencia contra las mujeres es un hecho, una realidad, pese a que haya quien no quiera verla (por cierto, os dejo por aquí un artículo que debéis leer: 'Los 10 argumentos machistas más típicos, desmontados'). Hay quien dice que hemos evolucionado, pero... ¿Lo hemos hecho para mejor?

Violencia Machista 2.0


Nuestra sociedad ha evolucionado en muchos sentidos, sobre todo en el tecnológico. Sí es cierto que hay una nueva generación que es mucho más abierta, que respeta las diferentes identidades sexuales, que trata de educarse para no ser xenófoba, clasista ni racista. No obstante, es evidente que nos queda muchísimo por aprender.

A raíz de la introducción de las nuevas tecnologías en nuestra vida, de las redes sociales y de todas las nuevas formas de comunicarnos que han surgido, han aparecido también nuevas formas de violencia contra la mujer. Es increíble, en este sentido, lo mucho que avanzamos a nivel tecnológico y lo poco que avanzamos a nivel social. La violencia machista más conocida, y de la que más se habla, es de la que se da dentro de las parejas, y la que va mucho más allá de los golpes; porque maltrato no es solo dar un puñetazo, sino que también es controlar, manipular, aislar o culpabilizar del propio maltratato a la víctima.

Este tipo de violencia machista, el que se da entre personas que mantienen una relación sentimental, se ha visto potenciada por las nuevas formas de comunicarnos que hemos adquirido. Si antes el control se basaba en prohibir a la mujer que usara una falda, o que saliera a la calle de cierta forma, o que quedara con quien considerara oportuno, ahora va mucho más allá. Ahora se piden las contraseñas de las redes sociales, se exige el acceso completo al teléfono, y se prohíbe que se suban a Instagram según qué fotografías. Quizás lo peor de todo este asunto es que hay quien justifica esta violencia, explicando que los celos son amor. No, los celos no son amor, son posesión, e indican que la relación está siendo tóxica. El amor no debe atar, no debe aprisionar, no debe prohibir.

Pero la violencia contra las mujeres va mucho más allá de las relaciones sentimentales; se puede dar incluso entre desconocidos, entre amigos, o entre personas que han mantenido tan solo una conversación. Violencia machista es, por ejemplo, que un hombre envíe una foto de sus genitales a una mujer en Instagram porque lo considere oportuno, sin que ella le haya indicado previamente que podía hacerlo. Y, por desgracia, esta es una práctica mucho más extendida de lo que podamos imaginar.

Ilustración de @femilustrada en Twitter

Ilustración de @femilustrada en Twitter


Violencia machista también es que te insulten por subir una foto de tus pechos; es más, violencia machista es que te impidan subir una foto de tu torso desnudo, simplemente porque crean que puede resultarle ofensivo o provocativo a alguien. Violencia machista es que te insulten por tu físico, que te vejen, que te acosen por haber subido lo que ellos pueden considerar una fotografía 'provocadora'. Violencia machista es que te cosifiquen, que te consideren poco más que un objeto sexual.

Desgraciadamente, todo esto se ha visto incrementado con las redes sociales. El acoso y el menosprecio hacia las mujeres no se ha visto reducido, sino todo lo contrario: ha sido llevado a un nuevo escenario. Por eso campañas como las que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Gijón este año son tan importantes, visualizando un nuevo problema que ha surgido a raíz de las nuevas tecnologías.

El otro lado de la moneda: la unión mediante las redes sociales


Pero no todo lo que nos han traído las redes sociales es negativo. Y si bien ha habido hombres que han decidido usar este nuevo instrumento para oprimir de una forma distinta, también ha habido mujeres que han decidido unirse, hacerse fuertes y luchar.

Muchas organizaciones feministas han nacido a partir de la unión de mujeres en redes sociales; el término de sororidad se ha visto cada vez más potenciado, y las reuniones feministas no mixtas han continuado creciendo. Si antes era más complicado estar al día de estos movimientos, sobre todo si se reside en una ciudad pequeña o en un pueblo, ahora es súper sencillo. Quizás no se pueda acudir con la misma facilidad a las reuniones físicas, pero sí que se puede conocer a mujeres que se encuentran en la misma situación: mujeres oprimidas, que han visto cómo el machismo ha hecho mella en sus vidas, y se han decidido a luchar, a alzar sus voces. Mujeres con fuerza, que pueden ayudar a aquellas que aún no han encontrado la suya, o cuya situación es bastante más complicada.

Fotografía de @femilustrada en Twitter

Fotografía de @femilustrada en Twitter


Las redes sociales, y las nuevas tecnologías en general, no son algo negativo en sí. No son más que un instrumento que nosotros adaptamos, que usamos, y del que nos aprovechamos. Y mientras que hay quien regala sus diseños feministas para que se impriman carteles y se repartan durante todo el día de hoy, también hay quien continúa enviando fotos de su pene.

Sobre las ilustraciones: las dos ilustraciones que aparecen en este texto son de @femilustrada, una famosa ilustradora que dedica todo su trabajo a la lucha Feminista.

Comentarios

Sin comentarios