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Apple, Google y Twitter, entre las 22 compañías que se oponen a la Ley C.I.S.A.

Las compañías se oponen debido a que podría perjudicar gravemente la privacidad de sus consumidores.

Pablo Balbontín Mouriño

06 de Noviembre de 2015

22 de las mayores compañías del mundo se oponen firmemente a la controvertida Acta de Ciberseguridad y Comparto de Información (C.I.S.A. en inglés), que se debate en el Senado Americano, de acuerdo con una nueva encuesta realizada por los ciberactivistas de Fight For The Future.

La encuesta lista a Apple, Google, Twitter y Wikipedia como detractores de esta legislación, mientras que Comcast, HP, Cisco y Verizon están entre las 12 compañías que o bien la respaldan o han mantenido silencio con respecto a esta. C.I.S.A. está realizada para fortalecer la seguridad online, pero ha sido criticada por infringir libertades civiles y la privacidad.

C.I.S.A. quiere acabar con esto

C.I.S.A. quiere acabar con esto


La ley podría surgir para un voto preliminar tan pronto como este miércoles. Dentro del propio senado, CISA tiene apoyo de los dos partidos políticos principales, a la par que detractores dentro de estos. el senador demócrata de Oregón, Ron Wyden, era breve al expresar su disgusto por la nueva legislación antes del del martes por la tarde, dirigiendo sus comentarios al presidente Barack Obama: 'He oído durante días que esta ley habría prevenido el ataque a la Oficina de Personal', afirmó Wyden. 'Después de los especialistas revisasen ese argumento concreto, ese discurso ha sido totalmente demolido. Ahora están diciendo, en el campo de la seguridad: Señor Presidente: si no puede protegerlo, no lo recoja. Si más información personal de los civiles sale del Gobierno sin fuertes protecciones, mi visión es que va a ser un objetivo prioritario para los hackers'.

Incluso el Departamente de Seguridad Nacional, que designó el punto de entrada para toda la información de la ley, ha salido firmemente en contra de esta, afirmando que 'podría barrer importantes protecciones de privacidad'.

Pocas son las compañías que apoyando la ley, han lanzado comunicados públicos a favor de su versión actual, aunque muchos apoyaron una versión anterior de la ley. Algunas de estas compañías, como Apple, Facebook y Google, ahora se oponen a la ley.

Apple en concreto, salió el martes por la tarde balanceándose en contra de la ley y lanzando un comunicado afirmando que no respaldaban 'la actual proposición de CISA', publicado en el Washington Post. 'La confianza de nuestros consumidores significa todo para nosotros, y no creemos que la seguridad deba ser a costa de su privacidad'.

Con respecto a los aparentes cambios de política de aquellas compañías que habían aceptado el acta en el pasado, la directora de la campaña Fight For The Future, Evan Greer afirmó que pensaba que la industria simplemente había captado lo que estaba por suceder.

'Creo que esas compañías reconocen que esta es una parte de la legislación extremadamente impopular entre sus usuarios', afirmó. 'Los usuarios de Internet se han estado oponiendo durante años a este tipo de legislación; creo que el Senado debería considerar que los mismo usuarios que lideraron revueltas contra estas compañías, también son votantes'.

La ley vuelve a poner sobre la mesa la eterna dicotomía entre seguridad y privacidad


La ley permitiría a la industria privada compartir información de los usuarios con el departamento de Seguridad Nacional, que estaría obligado a difundir dicha información entre 'agencias relevantes del gobierno', presumiblemente entre estas se encuentren el FBI y la NSA. La ley ha sido promocionada por sus partidarios, principalmente la Cámara de Comercio de Estados Unidos, como algo completamente involuntario, pero de hecho, tal y como apunta la revista Wired, otros programas 'voluntarios' exigen el tipo de datos denunciado y la frecuencia de las denuncias.

Las restricciones sobre el tipo de datos que la industria privada puede reunir de sus consumidores son significativamente más laxas que aquellas del propio gobierno estadounidense, y los niveles minuciosos de detalles del negocio que podría ofrecer el gobierno sobre el comportamiento de los usuarios, que, de hecho actualmente se usa para los anuncios y es uno de los puntos más polémicos de Internet en la actualidad.

La lista de Fight for the Future no sólo se encarga de CISA, el grupo también rompe el apoyo de la industria hacia el plan impulsado por la NSA de insertar 'puertas traseras' hacia la criptografía y si los encuestados apoyan la reforma de la Acta de Privacidad de las Comunicaciones Electrónicas, conocida como ECPA (una legislación de la era Reagan que permitía el cumplimiento de la ley para requisar todos los mensajes electrónicos anteriores a seis meses tan sólo presentando una Citación al proveedor de Internet, en vez de una orden de registro)

Con respecto a la ECPA, Microsoft se encuentra actualmente en medio de una batalla legal con el Departamento de Justicia respecto a las demandas de acceso a emails albergados en un servidor en Irlanda. Microsoft argumenta que el caso tiene grandes implicaciones debido a la habilidad de las compañías americanas de dirigir los negocios internacionalmente.

Tres de las compañías encuestadas por Fight for the Future: Verizon, Xerox y Priceline, toman la línea del gobierno (o al menos se negaron a responder a la encuesta) en los tres aspectos: puertas traseras criptográficas, compartir información voluntariamente con el gobierno de Estados Unidos y mantener la información antigua del usuario de manera que sea fácil acceder a ella para las autoridades.

La Asociación de la Industria del Ordenador y las Comunicaciones, que representa a Google, Facebook, Yahoo y muchos otros afirmó: 'El mecanismo prescrito de CISA para el intercambio de información amenaza cibernética no es suficiente para proteger la privacidad de los usuarios o limitar apropiadamente la permisibilidad del uso de la información compartida con el Gobierno. Además, la ley permite a las autoridades emplear medidas de defensa que puedan causar daño colateral a los sistemas informáticos de terceros'.

La Business Software Alliance (BSA), que representa a Apple, Adobe, Dell y HP, entre otros, fue directa con su comunicado en agosto: 'Es importante impulsar la legislación que elimine las barreras legales que disuadan compartir información entre sectores públicos y privados, mientras protegen la privacidad del consumidor, y esa es una balanza crítica por alcanzar'. No obstante, en septiembre, tras una respuesta del público negativa: 'Para aclarar, la BSA no apoya ninguna de las tres leyes pendientes ante el congreso, incluyendo la Acta de Ciberseguridad y Comparto de Información (CISA)'.

Salesforce, representada por la BSA, sintió la necesidad de ir más lejos: 'Salesforce no apoya la CISA y nunca lo ha hecho'.

De manera más general, el director legal de Microsoft, Brad Smith, afirmó que las actitudes de Estados Unidos ante la privacidad se han vuelto dañinas para la capacidad del sector tecnológico para trabajar en el extranjero. Reclamando el derecho a la privacidad como algo fundamental, Smith escribió: 'es insostenible esperar a la gente que confíe en una noción de protección de privacidad que cambia cada vez que alguien mueve su información de sitio. Ningún derecho fundamental puede descansar sobre tales cimientos inestables'.

Greer afirma que las objeciones a la ley se extienden a preocupaciones sobre competencias básicas. CISA, afirmó, podría información sensible en manos de un gobierno que es fácilmente hackeable 'en un momento que los datos online de las personas son tan frágiles'.

'Las preocupaciones sobre esta ley van más allá de la privacidad', afirmó Greer. 'La gente no confía en el gobierno o las grandes corporaciones con sus datos. Necesitamos mecanismos para mantenerlos de manera responsable y esta ley va en la dirección contraria'.

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