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¿Ayudó un 'hacker profesional' al FBI en el caso San Bernardino?

Algunos testimonios han afirmado que no fue una empresa israelí la que ayudó al FBI, sino hackers profesionales.

Maribel Baena

14 de Abril de 2016

Los rumores habían sugerido (y así lo habíamos publicado en noticias anteriores) que el FBI hubiera pactado con una empresa israelí llamada Cellebrite; de esta forma, habrían conseguido introducirse en el iPhone 5c utilizado por el tirador de San Bernardino.

No obstante, The Washington Post ha señalado recientemente que puede que esta operación se llevara a cabo con la ayuda de unos hackers profesionales. De esos hackers, todo apunta a que, al menos uno, sea un grey hat, o sombrero gris; es decir, especialista en vender defectos de seguridad a los gobiernos, grupos de mercado o distintas compañías.

Según las fuentes que hablaron con el diario, los hackers dieron al FBI toda la información sobre un fallo de software previamente desconocido. Este fallo se utilizó para 'crear una pieza de hardware' a través de la cual el FBI consiguió acceder al teléfono. Fue este hardware en cuestión el que permitió que el FBI consiguiera adivinar la contraseña, independientemente de los intentos, y sin que se borrara la información.

¿Es lícito contar con la ayuda de hackers?


El método que supuestamente el FBI utilizó para introducirse dentro del iPhone es muy similar, al menos en su descripción, a la herramienta que solicitó a Apple. Antes de encontrar una forma alternativa de adentrarse en la información que guardaba el terminal, el FBI ordenó a Apple crear una nueva versión de iOS que desactivara la característica que les molestaba. Es decir, una versión de iOS en la que pudieras equivocarte de contraseña de forma infinita sin que esto propiciara el borrado íntegro de la información del terminal.

Pese a que las fuerzas del Estado ordenaron a Apple que creara un software que le permitiera al FBI hacer que lo que quería, la compañía no cedió. En este sentido, debemos concederle un punto de partido a la empresa, que demostró que la seguridad de sus usuarios se encontraba por encima de todo. También es verdad que, si hubieran actuado de otra forma, su prestigio podría haber caído considerablemente; barajaron los pros y los contras de cada decisión, y optaron por la que creían que era más conveniente en ese caso.

El iPhone desbloqueado fue un 5c

El iPhone desbloqueado fue un 5c


Las fuentes a las que ha tenido acceso The Washington Post aseguran que 'en este caso', el FBI no ha tenido la necesidad de acudir a Cellebrite. Se mantienen en esta postura pese a que hay pruebas de que el FBI firmó el 21 de marzo un contrato con esta misma empresa, por un valor de quince mil dólares. El 21 de marzo fue el mismo día que el Departamento de Justicia pidió al Tribunal que pospusiera su audiencia con Apple. Esta audiencia acabó siendo retirada, ya que el FBI consiguió acceder al terminal por otros medios.

El gobierno de los Estados Unidos todavía no ha decidido si el método a través del cual el FBI consiguió entrar al iPhone 5c en cuestión será compartido con Apple. La empresa debe estar muy interesada en saber cómo han conseguido saltarse de esta forma lo que ellos consideraban una infranqueable barrera, por supuesto. Pese a su curiosidad, parece ser que no planea demandar para obtener la información.

Lo que sí ha declarado ya el director del FBI, James Comey, es que la herramienta que han utilizado en este caso solo funciona en un 'pequeño sector de los teléfonos', que no incluye ni el iPhone 5s ni ninguno de los posteriores. Hay que señalar que hay, pese a todo, una gran cantidad de dispositivos que podrían verse afectados por este sistema, de salir este a la luz. A día de hoy, ni siquiera el FBI puede asegurar que este método no será robado por ningún otro hacker; de caer en las manos equivocadas, estaríamos ante una próxima epidemia de robo de información.

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