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CÍRCULOS DE HADAS

Aparecen misteriosos círculos en el desierto de Australia

Unos misteriosos círculos que aparecen en Australia confirman las teorías que sostuvo el matemático Turing hace más de 50 años.

María Dolores López Muñoz

15 de Marzo de 2016

Un grupo de investigadores ha descubierto en el desierto occidental de Australia unas formas circulares entre la vegetación. Estos claros entre las plantas tienen una forma circular, pero además esos círculos conforman un patrón hexagonal. Este misterioso fenómeno no se ha dado únicamente en Australia, sino que también se han encontrado en África (concretamente en Namibia) y en algunas regiones de Europa, donde algunas setas forman lo que generalmente se conoce como círculos de hadas. Pero al contrario de lo que se popularmente se tiende a pensar, estas formaciones no responden a causas misteriosas, sino a patrones que ya planteó el matemático Alan Turing.

Los círculos en Namibia son un precedente

Los círculos en Namibia son un precedente


La explicación del misterio


Todavía a día de hoy existen varias explicaciones sobre el motivo por el que se produjeron estos círculos en Namibia. Algunos investigadores creen que los círculos aparecen como resultado de la acción tóxica de la planta Euphorbia gummifera, mientras que otros apuestan por la filtración natural de gases como respuesta más probable. Una de las teorías más apoyadas por la comunidad científica es la publicada en la revista Science por un biólogo de la Universidad de Hamburgo, Norbert Jürgens. Según su teoría, las termitas serían las responsables de la aparición de estos círculos.

El problema es que la aparición de estos círculos en Australia, en una zona que se encuentra alrededor del pueblo de Newman, acaba con las teorías de estos científicos. En esta zona del mundo no crece la planta tóxica Euphorbia gummifera, tampoco hay rastro de gas subterráneo y tampoco se han encontrado termitas. Además, en el caso australiano se da la excepción de que cada círculo está rodeado por otros seis que hacen que forme un hexágono.

De esta forma las ideas de Turing han vuelto a salir a la luz a raíz de estos círculos. Ciertos investigadores australianos, alemanes e israelíes han publicado en PNAS que estos círculos se han encontrado en un ecosistema muy parecido al namibio, pero a más de 10.000 kilómetros de la costa africana. Es así como se cuestiona el papel de agentes externos como los insectos o las plantas, y se abre la vía de la autoorganización, el mecanismo biológico que propugnó el metemático.

Estos misteriosos círculos no tienen una explicación clara

Estos misteriosos círculos no tienen una explicación clara


La autoorganización de Turing


El famoso matemático ya planteó en su investigación (una de las últimas que haría antes de quitarse la vida), 'La base química de la morfogénesis', cómo surgen ciertos patrones y estructuras en los organismos naturales, como pueden ser las machas de una cebra o las dunas del desierto. Estas ideas son las que más tarde darían paso a las teorías de la formación de patrones, y básicamente provocaron el desarrollo de toda una nueva área de investigación relacionada con la creación de patrones en la naturaleza.

Esta teoría de Turing se basa en que partiendo de una condición de uniformidad las moléculas pueden organizar su propia concentración de forma espontánea y repetitiva, siguiendo un mismo patrón.

La teoría que Turing formuló en 1952 ha sido confirmada en múltiples ocasiones. Una de las más sonadas se produjo en 2014, cuando la revista Science publicó un artículo en el que se confirmaban dos moléculas concretas como las responsables de crear los dedos durante el desarrollo embrionario.

La formación de los círculos


Los resultados del equipo de investigación que han estudiado estos círculos revelan que existen ciertos patrones entre los círculos de hadas australianos y namibios. Para este equipo, la interacción entre el agua y las plantas crean un patrón compuesto por círculos muy específico. Al analizar el suelo, se dieron cuenta de que la parte de las calvas es rica en arcilla, mientras que las zonas cubiertas de vegetal es más poroso. Con la lluvia, el agua ha arrastrado materiales hidrófilos hacia los bordes, dejando la arcilla atrás. La combinación de ambos elementos, el agua y las plantas, habrían provocado un equilibrio inestable que ha generado esos círculos.

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