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ESPIONAJE

Obama anuncia medidas para regular la vigilancia de la NSA

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama ha anunciado cambios para las reglas de vigilancia de EE.UU. según las cuales se limita el uso de los datos recogidos por la agencia y se pone la base de datos en manos de terceros.

Jesús Pacheco Búrdalo

17 de Enero de 2014

Barack Obama ha salido a explicar las medidas que se pretender tomar para tranquilizar a los ciudadanos y conseguir un mayor control de la Agencia de Seguridad Nacional o NSA, creando algunas limitaciones que disminuyen el grado de espionaje al que ha llegado el gobierno estadounidense.

Una de las principales reglas que Obama no tardó en anunciar, explicaba que, según las propias palabras del presidente, la NSA no reuniría información 'con el propósito de suprimir o aumentar la crítica o la disidencia, o perjudicar a las personas basados en su origen étnico, raza, sexo, orientación sexual o religión'.

El presidente no ha querido ser quien decida quién debe quedarse con los datos recogidos

El presidente no ha querido ser quien decida quién debe quedarse con los datos recogidos


Esto puede parecer evidente, pero es que Obama dijo que los cambios más difíciles no dependían de él ni tampoco serían inmediatos. 'En nuestra prisa por responder a nuevas amenazas, los riesgos de que el Gobierno se extralimite, es decir, la posibilidad de que perdamos algunas de nuestras libertades fundamentales en busca de la seguridad, son más pronunciados'.

Obama ha reconocido que es necesario realizar una revisión de las herramientas de espionaje, aunque también ha indicado que no sabe cómo debe realizar este cambio. Estas decisiones quedan en manos del Congreso, cuya división fácilmente provocará una larga espera hasta que las medidas llegue a consolidarse.

Hasta que lleguen alternativas se mantiene el programa


Lo que sí ha confirmado el presidente es que se realizarán más controles, aunque no ha querido ser él quien decidiera quién deberá quedarse con los datos de los detallas de las llamadas almacenadas.

Ha reconocido que, pese a que en su gobierno no se han producido abusos, puede que futuros presidentes se extralimiten por lo que se puede y se podrá hacer con los datos. El fiscal general deberá presentar un informe de aquí al 28 de marzo en el que, con apoyo de las agencias de inteligencia, se den opciones sobre quién debería almacenar estos datos.

Por ahora y hasta que se decida el destino de los datos almacenados, la NSA deberá disponer de una autorización legal proporcionada por el Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera de los Estados Unidos o tribunal secreto para acceder a la base de datos de los registros telefónicos.

Según ha dicho un de los portavoces gubernamentales, 'el objetivo del presidente es un cambio de enfoque', sin embargo, 'a la espera de alternativas, el programa se mantiene igual'.

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