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APP DE TAXIS

Los taxistas españoles se enfrentan a Uber

Uber sigue levantando llagas en el gremio taxista, que pide su ilegalización tras su implantación en Barcelona.

Carolina Avedano

28 de Abril de 2014

Los taxistas españoles se unen a la guerra contra la aplicación de Uber. La empresa, creada en 2009, ha puesto patas arriba el gremio en varios países europeos, que piden que el Gobierno tome medidas al respecto.

¿Qué es UberPop?


UberPop es un servicio que permite que cualquier persona pueda convertirse en transportista y ganar dinero llevando a clientes de Uber. ¿El requisito? Tener un permiso de conducir por más de tres años. La empresa fija las tarifas (que son de 1 euro más 30 céntimos por minuto más 75 céntimos por kilómetro, con un mínimo de consumo de 3 euros), sobre las que cobra una comisión.

Divide las tarifas con UberPop

Divide las tarifas con UberPop


'Uber está evolucionando la forma en la que el mundo avanza. Al conectar perfectamente a pasajeros con conductores a través de nuestras aplicaciones, hacemos más accesibles las ciudades, lo cual permite más posibilidades para los pasajeros y más negocios para los conductores. Desde nuestra fundación en 2009 hasta nuestros lanzamientos en más de 70 ciudades en la actualidad, la rápida expansión de la presencia global de Uber continúa acerando a las personas y sus ciudades', explica la web oficial de la empresa.

Uber en Europa


El pasado febrero este servicio llegó a Bruselas y su Corte Comercial ha sido rápida y tajante, determinando que Uber es ilegal, que debía dejar de dar servicios en la ciudad inmediatamente e impuso una multa de 10 mil euros cada vez que den servicio.

Ante esto, Uber respondió con un comunicado oficial: 'Si alguien debería estar haciendo demandas legales deberían ser los consumidores y los conductores de taxis a todas aquellas personas que siguen intentando controlar el mercado de los taxis para sus propios intereses en Bruselas y continuan bloqueando cualquier opción nueva de competencia'.

'Uber se fundó con la idea de que tanto clientes como conductores deberían tener acceso a servicios eficientes e innovadores de transporte. Bajo este principio, continuaremos luchando para ofrecer soluciones accesibles, eficientes, seguras y convenientes', comentan en un comunicado.

Otro de los países que ha tomado medidas al respecto ha sido Francia, donde los conductores de este servicio de transporte urbano tienen que esperar 15 minutos antes de recoger a un cliente. Los taxistas franceses insisten, sin embargo, que debería subirse a 30 minutos.

Problemas en España


En España, este servicio y cualquier otro que sea similar es ilegal ya de entrada, debido a la normativa actual, que prohibe que una persona cobre por transportar a otra a menos que se trate de compartir gastos. Esta ley trató de cambiarse hace un tiempo, pero el Gobierno cedió ante la presión del gremio taxista. Los profesionales del sector denuncian al tratarse de competencia desleal, por ello, preparan reclamaciones ante ministerios y autoridades locales para instar a su prohibición como ya se ha hecho en otros países europeos.

Revolucionando el gremio taxista

Revolucionando el gremio taxista


La compañía se implantó en Barcelona a inicios de abril, y comenta la buena acogida que ha tenido el servicio: 'La gente de la ciudad está realmente interesada en construir comunidades alrededor del transporte colaborativo y así ha sido durante años [...] Los taxis han elegido protestar contra un nuevo rival, esa es su elección. Sin embargo, mantener el statu quo no beneficia a nadie, ni a la gente, ni a los conductores, ni a la ciudad. La seguridad, la confiabilidad y la posibilidad de elección es lo que permitirá a los consumidores acceder a nuevas formas de transporte y no las protestas'.

José Artemio, presidente de la Confederación de Taxistas de España, denuncia que 'ellos dicen que es una aplicación colaborativa, pero se trata de un negocio encubierto', pues la empresa recibe beneficios por ser intermediario. 'Es un fraude manifiesto, reducen a mínimos la calidad del transporte'. Además, señala que ni los vehículos ni los conductores tienen la licencia necesaria. Por ello, José Artemio asegura que se trata de un 'programa especulativo y un fraude manifiesto' que deja en juego a los más de 100.000 taxistas, que ya bastante tienen con la crisis.

Sin duda, la innovación siempre molesta a alguien. Las cosas están cambiando y todos los sectores han de ir aceptando que se está llevando a cabo una ruptura de los modelo tradicionales. Veremos como se da este caso, ya que la empresa ha anunciado que pronto se implantará en Madrid.

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Comentarios

2 Comentarios

Carolina

29/04/2014 14:05

Amras, gracias por el aviso. Ya hemos corregido la errata.

Amras

29/04/2014 00:03

Habéis puesto las tarifas mal... son 30 céntimos el minuto más 75 céntimos el kilómetro.